sábado, 31 de octubre de 2015

¿Más profesores encarcelados, por qué no 100 aprehensiones contra funcionarios de gobierno por ladrones y asesinos?


Por Pedro Echeverría V.
31 octubre, 2015

En vez de profesores, ¿por qué no 100 órdenes de aprehensión contra funcionarios de gobierno por ladrones y asesinos?
Publicó hoy viernes La Jornada: Son en total 29 las órdenes de aprehensión contra maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), por lo que faltan 26, señaló el subprocurador de Control Regional de la Procuraduría General de la República (PGR), Gilberto Higuera. Aclaró que sólo tres se cumplieron la víspera y una más es una orden emitida por un juez del fuero común. “En todos los casos hay delito grave”, porque son opositores al gobierno, son peligrosos y llevan muchos años protestando.
Con ello el maldito gobierno, particularmente la SEP, se cuelga una medalla más para demostrar su enorme capacidad represiva. Pero cada vez que respira ese funesto gobierno recibe una mentada de madre de los maestros y el pueblo. ¿Qué importa que le recuerden cada segundo a su mamacita si al parecer nunca las han tenido? Gozan reprimiendo, persiguiendo, torturando a quienes desde el campo, la fábrica, la escuela, las calles, reclaman condiciones de trabajo, libertad para vivir y salarios adecuados. Y los profesores han sido el máximo ejemplo de luchadores sociales estos años.
Si hubiese un fuerte y justiciero movimiento de trabajadores, publicaríamos: “Hemos aprehendido a cinco de los principales ladrones y asesinos mexicanos encabezados por Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Fernández de Ceballos, Vicente Fox, Felipe Calderón y al actual presidente de la República, señor Peña. Nosotros no inventamos acusaciones porque hace muchos años que los tenemos bien señaladitos; sin embargo hemos preparado el Zócalo para que cada mexicano –cuidando de que no sean linchados- sólo acuda a hacer su acusación.
¿Cuál es la diferencia entre los profesores y esos funcionarios? En que los profesores son queridos por niños y padres de familia en sus comunidades porque trabajan y luchan defendiendo los intereses de los pobres, miserables, desempleados. Los funcionarios, por el contrario, se dedican a cobrar fabulosos salarios, a esquilmar el presupuesto público, a encarcelar a los que protestan y a asesinarlos si es posible. Pero no se olvida que los maestros sólo tienen la razón en sus luchas; los funcionarios, al contrario, cuentan con el ejército.
Por ello se dice que el mundo capitalista está de cabeza y nuestra obligación como trabajadores en lucha es ponerlo de pie. ¿No es acaso un mundo al revés cuando vemos que el 90 por ciento de la población es explotada y mal pagada mientras un puñado de grandes empresarios y altos políticos exprimen y desangran el presupuesto público? Todo lo malo del sistema es para la población mayoritaria y todos los privilegios son acaparados por un pequeño grupo que controla el poder. Pero el pueblo que se da cuenta acumula descontento que muy pronto estallará.
Los gobernantes tienen la obligación de respetar y tratar bien al pueblo porque él con su trabajo los mantiene. Empresarios y gobierno usan a los medios de información, las novelas, el futbol y a la religión, para tener engañados y domesticados a los trabajadores. Dado que los profesores y trabajadores con sus protestas en las calles están enseñando a luchar al pueblo, entonces los reprimen, encarcelan o asesinan para que no sigan abriéndole la mente y los ojos al pueblo. Por ello el poder quiere profesores dóciles, miedosos, que no se metan en nada. Pero empiezan a despertar.
Nadie debe dejarse engañar: a los profesores sólo se les puede acusar de luchadores sociales a favor de los explotados y por una buena educación; lo demás son inventos para detenerlos. A los altos funcionarios, al contrario, se les puede probar que saquean el país cobrando gigantescos salarios y haciendo negocios junto a los funestos empresarios y dueños de los medios de información. En conclusión: ellos tienen el poder, la fuerza, el dinero y el control de la conciencia. Los profesores tenemos la razón y pronto la fuerza para derrotarlos.

El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra-Atenco impugna ante la CIDH el nuevo aeropuerto

De la Redacción
Periódico La Jornada

FPDT relata al organismo internacional negativa de jueces a otorgar amparos
El futuro de nuestras comunidades es incierto y se viola el derecho a la vida, señala
El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) su intervención y protección ante el proyecto del gobierno mexicano de construir un nuevo aeropuerto en la zona del ex lago de Texcoco.
Los pueblos Santa Isabel Ixtapa, San Cristóbal Nexquipayac, San Francisco Acuexcomac, San Salvador Atenco, Zapotlán, Colonia Francisco I. Madero, La Magdalena Panoaya, San Andrés Riva Palacio, San Miguel Tocuila, Santa Cruz de Abajo, San Felipe, Colonia Nezahualcóyotl, San Luis Huexotla, San Bernardino y Santiago Cuautlalpan piden al organismo internacional medidas cautelares.
Relataron a la CIDH los procesos legales empezados para evitar la construcción del aeropuerto: un juez rechazó en principio la demanda de amparo, y en marzo de este año un tribunal colegiado revocó el desechamiento y ordenó la admisión de la demanda.
Sin embargo, señala el Frente, el juez noveno de distrito negó la suspensión provisional y la definitiva de los actos, así como los efectos de esos actos que están dirigidos a la construcción del megaproyecto. “Las negativas de la suspensión las impugnamos pero el pasado primero de octubre, el segundo tribunal colegiado del segundo circuito confirmó la negativa de la suspensión mediante el recurso de revisión 177/2015, con el argumento de que es mayor el interés de la sociedad en la realización del proyecto que el perjuicio que va a generar en nuestros pueblos.
«¿Cómo es que los pueblos originarios, acostumbrados a la vida en el campo, podamos vernos reflejados en un proyecto de primer mundo, si nuestras condiciones de vida son de un país tercermundista? Pues no contamos con los servicios esenciales médicos e infraestructura hospitalaria, educativa, seguridad pública y empleos, aun estando a escasos 35 kilómetros de la capital mexicana», indica el FPDT en su comunicación hacia la CIDH.
En 2002 fue derogado un decreto expropiatorio presidencial que revoca la decisión de construir un aeropuerto en la misma zona en la que hoy se pretende edificar la nueva terminal aérea.

«Estas condiciones que ha generado el proyecto hacen que nuestros derechos elementales a la vida sean violentados, además de provocar la ruptura del tejido social, lo que provoca que el futuro de nuestros pueblos sea incierto y que de manera sistemática pasemos de ser dueños de nuestro territorio que por siglos hemos construido a no figurar más en ningún espacio», señala el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.

La solidaridad con presos y presas políticos se reunió en San Pedro Tlanixco, EdoMex

Publicado originalmente en:
Centro de Medios Libres
30 octubre, 2015

El 24 de octubre de 2015 se realizó, en San Pedro Tlanixco, Estado de México, el Encuentro Nacional por Nuestr@s Pres@s Polític@s, convocado por la Red contra la Represión y por la Solidaridad.
Entre la neblina de las faldas del Nevado de Toluca, integrantes del Movimiento por la Libertad de los Defensores del Agua y de la Vida, nos recibieron en la entrada del poblado para marchar entre consignas hasta la sede del Encuentro.
Con una ceremonia tradicional, entre copal y cempasúchil y ofrendas, se dio inicio al Encuentro. Se registró la participación de 56 organizaciones y colectivos. De este modo, organizaciones, colectivos e individuos de diversas partes del país acudieron, expusieron sus posiciones y testimonios relacionados con la prisión política, prestaron su escucha y participaron de los trabajos realizados. Se recibieron saludos desde el Estado Español, así como de Colima, San Luis Potosí y de Puebla.
Posteriormente se informó sobre la situación de Dominga González Martínez, Lorenzo Sánchez Berriozábal, Marco Antonio Pérez González, Pedro Sánchez Berriozábal, Rómulo Arias Míreles y Teófilo Pérez González, presos de Tlanixco; de Cemeí Verdía, preso de Ostula, del cual el CNI llamó a continuar atentos y mantener la solidaridad con dicha comunidad; de Fernando Bárcenas; de Luis Fernando Sotelo; de Abraham Cortés, Julio César Núñez Delgadillo, José Santiago López, presos en distintas cárceles del dizque democrático gobierno perredista de la ciudad de México; se informó de Santiago Moreno Pérez, Emilio Jiménez Gómez y Esteban Gómez Jiménez, presos de San Sebastián Bachajón, Chiapas; también de Chiapas, se informó de la situación de Alejandro Díaz Sántiz, Roberto Paciencia Cruz, Lucio Hernández Patishtán y Juan de la Cruz Ruíz; de Oaxaca se habló de Miguel Ángel Peralta, preso de Asamblea Comunitaria de Eloxochitlán de Flores Magón, de ese mismo estado del país se habló del compañero Álvaro Sebastián Ramírez, preso Loxicha.
Nuestros compañeros y compañeras rehenes del poder y del Estado han tenido que resistir la corrupción, el abuso de poder, limitándoles las visitas, traslados de penales – lejanos de sus familias y compañeros. Y sin embargo, y no pese a ello, sino haciendo frente a estas medidas señaladas, nuestras compañeras y compañeros no se desmoralizan, no se callan y no claudican. Como ejemplo están las participaciones que enriquecieron el Encuentro por parte de Luis Fernando Sotelo y de uno de los presos de Tlanixco, Álvaro Sebastián Ramírez y Fernando Bárcenas; los dos primeros a través de sendas llamadas telefónicas y los dos últimos de manera epistolar.
Los asistentes del encuentro reafirmaron su compromiso por la libertad y contra la prisión política. Por su parte los medios libres, congruentes con su posición, se comprometieron a trabajar con la difusión generada sobre nuestros presos y nuestras presas y del Encuentro. Distintas son las formas en que la solidaridad adquiere su tono y su color y bajo este principio la Coordinadora de Valle de Chalko junto con jóvenes de la comunidad realizaron un cuerpo de graffitis plasmados en tres muros como expresión de solidaridad y por la libertad de nuestros presos y presas políticas. Convencidas y convencidos que en el mañana que soñamos caben muchos mundos y ningún esfuerzo es pequeño, las niñas y niños de la comunidad junto a las hijas e hijos de los familiares de nuestros compañeros y nuestras compañeras presos aportaron su creatividad e imaginación realizando un periódico mural, junto a ellas y ellos estuvieron estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de México, nombrando a cada uno y cada una de los presos con mensajes de solidaridad.
La clausura del Encuentro se reencontró con el Himno Zapatista, como una forma de reivindicar nuestra adherencia a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
No podemos decir que aquí terminó el Encuentro, por el contrario, quedaron pendientes, deberes, tareas y acuerdos a los que hay que darles seguimiento, en próximas fechas se harán del conocimiento público, nos encontramos en espera de la relatoría para que esas tareas las llevemos a buen puerto, que no es otro que el de la libertad de nuestras y nuestros compañeros. Porque seguimos sin estar todos y todas, nos faltan nuestras presas y nuestros presos.
¡Presas y presos políticos Libertad!
Equipo de Comunicación de la RvsR

Venta solidaria de flores cultivadas en Ayotzinapa, 31 de octubre, en el sur de la Ciudad de México

Centro de Medios Libres
31 octubre, 2015
Este sábado 31 de octubre habrá venta solidaria en el sur de la Ciudad de México de flores de Cempaxúchitl y Terciopelo cultivadas en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa:
Venta de flor de cempaxúchitl y de terciopelo de la Normal de Ayotzinapa en el Pedregal de Santo Domingo, San Pedro Mártir y el centro de Tlalpan.
SABADO 31 de Octubre
10 AM SAN PEDRO MÁRTIR:
1.- Centro Social “Sergio Méndez Arceo” Calle Laurel 140
2.- Kiosco de San Pedro Mártir.
10 AM Mercado Alternativo de Tlalpan
Triunfo de la Libertad no. 9, Tlalpan. Col. Centro de Tlalpan. A dos cuadras de MB: Fuentes Brotantes, Distrito Federal.
12 PM PEDREGAL DE SANTO DOMINGO:
1.- Calle Jilotzingo esquina Copal (a un costado de la Iglesia del Cristo)
2.-Ahuanusco esquina Aile (a unas cuadras del paso del Metro Universidad)

¡VIVOS LOS QUEREMOS!

1º de noviembre, ATENCO, OFRENDA COLECTIVA: LUCHAR PARA QUE VIVA LA MEMORIA


Centro de Medios Libres
31 octubre, 2015

¡Luchar Para Que Viva La Memoria! Este 1° de noviembre celebraremos a nuestros muertos, te esperamos a partir de las 5pm frente al Auditorio Emiliano Zapata, en el centro de San Salvador Atenco.
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco

"MADERA REBELDE, MOVIMIENTO AGRARIO Y GUERRILLA EN CHIHUAHUA", libro de Jesús Vargas Valdés

Al cumplirse 50 años del asalto al cuartel de Ciudad Madera, Chihuahua, por el Grupo Popular Guerrillero, encabezado por Arturo Gámiz García, Jesús Vagas Valdés presenta el libro "Madera Rebelde, movimiento agrario y guerrilla en Chihuahua", basado en la investigación de la lucha agraria en Chihuahua y testimonios de sobrevivientes de la guerrilla.
         Jesús Vargas, originario de Chihuahua, fue participante del movimiento estudiantil-popular de 1968 y a partir de 1969 fue uno de los activistas que decidieron integrarse al pueblo para desde ahí continuar la lucha. En el IPN había estudiado en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, pero su formación política en el movimiento estudiantil y las luchas sociales en su estado natal lo inclinan a la investigación histórica. Ahora es desde esa trinchera que sigue aportando a las luchas populares de México.
         Aquí compilamos las presentaciones que hizo recientemente de su libro en la Feria del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México y en el programa A Contracorriente de  Rompeviento TV.
La Voz del Anáhuac   
 Revisión histórica
Jesús Vargas Valdés

A lo largo de dos décadas el historiador chihuahuense Jesús Vargas Valdés se afanó en una profunda investigación en torno al ataque insurgente del 23 de septiembre de 1965. Como resultado de este trabajo acaba de publicar Madera rebelde. Movimiento agrario y guerrilla en Chihuahua (2015, Ediciones Nueva Vizcaya), libro del que, con permiso del autor, se reproduce aquí el quinto capítulo.
Hace algunos años recibí copia de un documento en el que sólo aparece el encabezado "Antecedentes de la guerrilla", firmado por el profesor Saucedo; es un documento valioso donde se precisan datos que no había encontrado en otras fuentes. Respecto al nombre del autor, se debe tomar en cuenta que algunos documentos de la guerrilla se publicaron con pseudónimo o de manera apócrifa, debido a las medidas de seguridad. No sé si Saucedo sea un pseudónimo, confío que después de la publicación de este ensayo se podrá saber algo más sobre el autor; por lo pronto recupero de aquí algunos datos, advirtiendo las limitaciones que contiene un documento en estas condiciones.
Según la versión del autor, en los primeros meses de 1965 Arturo Gámiz bajó de la sierra con el fin de cumplir las necesidades estratégicas que reclamaba la organización guerrillera:
Arturo Gámiz, que no había perdido el contacto con los grupos radicales urbanos, decide bajar de la sierra para conformar, sobre la base del grupo ya consolidado de la sierra de Dolores, un movimiento guerrillero de proporciones mayores y de perspectivas políticas distintas, que pudiera aglutinar desde el principio a fuerzas regionales en una perspectiva nacional.
Para desarrollar y fundamentar teórica y prácticamente este proyecto, Arturo Gámiz y el doctor Pablo Gómez, recién incorporado al grupo junto con otros miembros de la guerrilla rural y del movimiento estudiantil, se dirigieron a la Ciudad de México, después de recorrer algunos estados del norte, para establecer nuevos contactos y apoyos.
De las actividades de la guerrilla durante los primeros cinco meses de 1965 no hay información, pero tampoco precisión en las fechas ni en las alternancias de los viajes a la Ciudad de México. El día 20 de mayo se inició en Torreón de Cañas el Segundo Encuentro de la Sierra "Heraclio Bernal", evento muy diferente al primero que se había realizado en 1963 en Cebadilla de Dolores. Este Segundo Encuentro fue muy breve, duró sólo tres días, y la organización tuvo carácter clandestino. Al escribir estas líneas, 50 años después, no se pueden dejar de hacer las siguientes preguntas: ¿Quiénes se encontraron?, ¿cuáles fueron los objetivos?
No se conoce la versión de ninguno de los asistentes; tal parece que el principal objetivo fue darle un sustento a los documentos que meses después se publicaron como Los cinco resolutivos del encuentro. En realidad, el Segundo Encuentro de la Sierra se cita frecuentemente, pero no tuvo importancia en cuanto a la organización del movimiento, únicamente por los documentos que posteriormente se publicaron y distribuyeron de manera muy limitada. De Los cinco resolutivos, el más aprovechable para la historiografía del movimiento es el último: "El único camino".
El día 27 de mayo, el Grupo Popular Guerrillero, según la versión que aparece en el documento "Antecedentes de la guerrilla", emboscó a un pelotón del 52 Batallón de Infantería en el Naranjo, hiriendo a tres soldados y obteniendo varios fusiles y parque.
Entre los meses de julio y agosto el GPG había consolidado tres frentes de organización:
El grupo guerrillero en la región de Dolores, que había suspendido las acciones militares por el acoso del ejército y por otras consideraciones estratégicas. El núcleo de Chihuahua, donde participaban decenas de estudiantes que tenían liderazgo entre sus compañeros y que gozaban de mucho prestigio entre los compañeros más avanzados políticamente. Y el grupo de la Ciudad de México, hacia donde se había desplazado un buen número de los integrantes de la dirección político-militar. Este último estaba estructurado alrededor de una dirección en la que participaban Arturo Gámiz, Pablo Gómez y Salomón Gaytán, quedando la responsabilidad político-militar en Arturo, como comandante en jefe, y probablemente conservaba la dirección militar Salomón Gaytán.
No se tiene el número de los que integraban este grupo, pero se sabe que durante varias semanas recibieron entrenamiento militar, entre otros lugares, en el sur de Iztapalapa y en el Ajusco. 
        Fue durante los primeros días de septiembre que se decidió el objetivo militar y político a alcanzar: el cuartel militar de Ciudad Madera. Se consideraba que entrarían en acción 30 elementos, de los cuales más de la mitad habían recibido entrenamiento. Con la experiencia y el conocimiento que habían adquirido en su relación con los grupos agraristas, tenían la seguridad de que contaban con una reserva de cientos de compañeros que después del asalto estarían dispuestos a tomar el mismo camino; por eso era tan importante el éxito de esta acción, y en eso estaba toda la apuesta.
El plan era muy sencillo: tomar por sorpresa al destacamento integrado por tres pelotones; apoderarse temporalmente de la población; expropiar los fondos del banco local y lanzar por la estación de radio un llamado a la lucha armada, difundiendo el programa revolucionario del grupo. De esta manera calculaban que la guerrilla lograría consolidarse y en poco tiempo se crearían nuevas bases de apoyo militar.
Dos semanas antes del ataque, Arturo Gámiz y Salomón Gaytán publicaron una carta acusando a [Práxedes] Giner de cobardía, y reiteraron que una vez que sus objetivos se cumplieran, los caciques locales fueran removidos y las tierras devueltas, ellos depondrían las armas. El 12 de septiembre salieron de la Ciudad de México hacia Chihuahua, donde ya se habían mecanografiado las resoluciones de la sierra por Ediciones Línea Revolucionaria.
Tiempo después, Ramón Mendoza, uno de los sobrevivientes, hizo un escrito detallado en el que registró los movimientos del grupo desde la Ciudad de México hasta el momento del asalto.
Conmueven las letras y nos hacen sentir muy cerca de cada uno de aquellos héroes. No contaban con recursos económicos ni para pagar los boletos del camión hasta Chihuahua, en todo el camino tuvieron dificultades y contratiempos que se describen con crudeza sin quitar ni agregar nada. Conforme lo fui leyendo, surgían las preguntas y lamentaba no haber tenido la oportunidad de dialogar con Ramón en torno a este documento.
Después de leer una y otra vez las cinco partes en que se divide, surge la tentación de hacer señalamientos, consideraciones, y tomar posición en esto y en lo otro. Nada de eso me voy a permitir, sólo dejaré el juicio de que este escrito de Ramón Mendoza es único por su sinceridad y crudeza; rara vez el investigador de una historia se encuentra con un texto tan transparente y humano.
Cuando llegaron a Madera, cuatro días antes del 23 de septiembre, ya se hablaba entre la gente de que iba a haber guerra, y también tuvieron conocimiento de que había muchos más soldados de los que habían considerado; pero todo eso se fue sorteando con el optimismo de quien está dispuesto a todo. Cuando Ramón fue a buscar al profesor Miguel Quiñones al pueblo de Arisiáchic, le informó lo que habían decidido; Miguel dejó sus cosas, se despidió en el pensamiento de sus niños de la escuela, y acompañó a Ramón a donde estaban los demás esperándolo. Antes de tomar posiciones les pidió a los demás compañeros que si durante el ataque caía muerto, lo enterraran en Arisiáchic. Continuando con la narración, Ramón Mendoza escribió:
"Entonces el compañero Arturo dijo: 'Compañeros, este día 23 de septiembre será un día muy grande, y de este día en adelante surgirán elementos muy valiosos, y si algún compañero llega a caer en este pueblo, este pueblo llevará el nombre del compañero caído; y si algún compañero llega a quedar herido, daremos la vida para sacarlo'.
"Se llegó la hora de que cada quien se fuera a parapetar a sus puestos de combate. Antes de esto, quisimos trozar el alambre del teléfono y no pudimos a una distancia mediana. Nos despedimos de los compañeros Guadalupe Scobell, Matías Fernández, Luis y Miguel Quiñones. Nos deseamos mucha suerte. Estos compañeros estaban dando tiempo a que nosotros llegáramos más adelantito. También nos despedimos del doctor Pablo Gómez, del compañero Toño Scobell y el compañero Emilio Gámiz, que iban a actuar al lado este del cuartel. Seguimos adelante los compañeros Arturo, el compañero Rafael, Hugo, Salomón, Óscar y yo. Llegamos cerquita de donde íbamos a actuar. Allí nos estuvimos esperando a que se llegara la hora. Que teníamos que actuar a las 5:45 horas, pero antes de esta hora, silbaron los soldados y dijo Arturo: 'Ya nos descubrieron, a su puesto'. Pero resulta de que no era cierto de que nos habían descubierto, andaban haciendo la ronda. Pues allí esperamos hasta que se llegó el momento de actuar. Disparó el compañero Salomón y luego cayó un soldado. Tiró Óscar y siguieron cayendo y tiramos todos. Los soldados corrían para todos lados, al ratito era un huracán de balas. Yo tenía de parapeto un carro viejo que estaba en la villa, los demás compañeros se protegían con el bordo del ferrocarril. En los primeros tres tiros que tiré con una M1, se le cayó el cerrojo, le hice la lucha a ver si la podía componer, pero como no era momento para componer el arma, no pude; seguí disparando con la pistola. En ratos paraba poco la balacera de los soldados. Una de las veces cayó uno junto de mí, pero no pude quitarle la metralleta porque ya me tenían localizado. Cada vez que me miraban tantito, era un huracán de balas el que me soltaban. Así duró algún tiempo el combate.
"Se empezaron a oír tiros por todos rumbos. Gritaron la retirada. No estoy seguro si fue Arturo o Salomón. Al ratito de haber gritado la retirada corrió el compañero Salomón protegiéndose por el bordo; enseguida el compañero Arturo Gámiz y, cuando pasó, me dijo: 'No te rajes'. Enseguida pasó Oscar: 'Está pesado, ya la chingamos'. Pero se oían grandes descargas por donde ellos iban. Me puse en pie y voltié (sic) para donde ellos iban, y ya vi muchos soldados, y ya miré a mis compañeros cuando estaban caídos. Entonces traté de salir, cuando me vieron y me empezaron a soltar descarga cerrada, pero me tocó la suerte de que no me dieron ni un tiro. En las primeras descargas me dejé caer. Dejaron de tirarme. Pero me levanté y seguí corriendo. Me volví a dejar caer junto de unas yerbas. Entonces dejaron de tirarme. Pero luego me escapé por debajo del yerbal y corrí rumbo a los maíces que están junto al embarcadero. De ahí me fui algunos metros por dentro del maíz, luego pasé el cerco, pero cuando ya lo pasé, ya no se oía ni un tiro. Me fui rumbo al cerco de Castellanos y allí me encontré a Guadalupe Scobell, de ahí nos fuimos rumbo a la torre."
Ocho guerrilleros fueron abatidos, siete menores de 25: Arturo Gámiz, Salomón Gaytán, Antonio Scobell Gaytán, Miguel Quiñones Pedroza, Rafael Martínez Valdivia, maestro de Basúchil y estudiante de leyes en la Universidad; Óscar Sandoval Salinas, estudiante de la Escuela Normal del Estado; y Emilio Gámiz García, estudiante de la Escuela Normal del Estado y hermano menor de Arturo; el octavo fue el doctor Pablo Gómez, de 39 años.
Cinco guerrilleros lograron escapar: Ramón Mendoza, Florencio Lugo, Guadalupe Scobell Gaytán, Francisco Ornelas Gómez y Matías Fernández.
El 11 de julio de 2011 me reuní con Leonel Chávez, tesorero de la Presidencia Municipal de Madera en 1965, y con Pedro Muñoz, periodista de El Heraldo, que estuvo en Madera al día siguiente del asalto. Entre los dos describieron los hechos de los que fueron testigos.
Jesús Vargas: "MADERA REBELDE, MOVIMIENTO AGRARIO Y GUERRILLA EN CHIHUAHUA"
paraleerenlibertad
Publicado el 15/10/2015
Jesús Vargas presentó "Madera Rebele, movimiento agrario y guerrilla en Chihuahua" junto con Luis Hernández Navarro.
A Contracorriente -15 de octubre 2015 - Madera rebelde
RompevientoTV
Publicado el 16/10/2015
A Contracorriente es un programa de análisis y opinión conducido por Luis Hernández Navarro, coordinador de la sección de Opinión de La Jornada, que muestra la otra cara de las noticias más importantes, la historia hecha A Contracorriente.
En esta emisión, Luis Hernández Navarro entrevista en el estudio de Rompeviento TV a Jesús Vargas Valdés, investigador especializado en movimientos sociales.

Programa transmitido el jueves 15 de octubre de 2015, a las 10pm, por www.rompeviento.tv

viernes, 30 de octubre de 2015

Familias desplazadas de Banavil retornarán temporalmente para visitar a la niña Antonia López Méndez


Familias desplazadas de Banavil
Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas
30 de octubre de 2015

A las Juntas de Buen Gobierno de EZLN
Al Congreso Nacional Indígena
A la Sexta Declaración de la Selva Lacandona
A los Centros de Derechos Humanos Honestos e Independientes
Al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad
A la Red contra la Represión
A la Sociedad Civil Nacional e Internacional
A los Colectivos Internacionales
A los Medios Libres
Al Pueblo Creyente de Chiapas
Compañeras y compañeros de los pueblos originarios de Chiapas, México y el mundo.
Hoy daremos a conocer que nuestra familia, del 30 de octubre al 3 de noviembre, retornaremos de manera provisional en Banavil, para visitar a la niña Antonia López Méndez que falleció el pasado 21 de febrero de este año 2015.
Que como nuestros usos y costumbres como pueblos originarios daremos una ofrenda a nuestros muertos en su tumba para atraer en nuestra memoria.
La niña Antonia López, tenía 11 años de edad y falleció en desplazamiento forzado con nuestra familia que aún seguimos desplazadas y está enterrada y abandonada junto con sus dos hermanitas, Petrona López Méndez y María López Méndez.
En nuestro retorno provisional, les pedimos a las organizaciones nacionales e internacionales que estén pendientes a que no encontramos nueva agresión como el pasado 4 de diciembre de 2011, cuando fuimos agredidos por armas de fuego por los priistas y la desaparición de nuestro Alonso López Luna que aún sigue desaparecido.
Responsabilizamos al gobierno estatal y federal, que garantice y protege nuestra seguridad, tanto como las organizaciones sociales de observadores internacionales y a los derechos humanos que nos acompañan.
Por todo esto exigimos:
-Verdad sobre la desaparición de nuestro padre Alonso López Luna y castigo a los responsables.
-Retorno definitivo de nuestras familias
-Cancelación de órdenes de aprehensión de Antonio y Pedro López Girón
-Reparación del daño del saqueo en nuestras casas
Atentamente
Las familias desplazadas y desplazados de Banavil, Tenejapa, Chiapas, México

Lorenzo López Girón, Miguel López Girón, Petrona López Girón, Anita López Girón

El complejo tejido de la comunalidad («Luchas y estrategias comunitarias: horizontes más allá del capital»)

Agencia SubVersiones
29 octubre, 2015
Por Valentina Valle, Ana del Conde y Heriberto Paredes

El hecho de que el 1er Congreso Internacional de Comunalidad 2015 «Luchas y estrategias comunitarias: horizontes más allá del capital» tenga lugar en una ciudad como Puebla es ya polémico –en el buen sentido de la palabra. Cada detalle abona al planteamiento central del congreso, por eso resaltar que Puebla es la capital de un estado gobernado por el panista Rafael Moreno Valle, uno de los más funestos gobernantes en muchas décadas (y hay muchos ejemplos). Puebla es un estado que tiene episodios contrastantes, por un lado experiencias fundamentales de resistencia comunitaria a las concesiones mineras extranjeras, particularmente en la Sierra Norte, por otro lado, los casos de represión han sido atroces, como el caso de José Luis Tlehuatlie Tamayo, de 13 años, niño originario de San Bernardino Chalchihuapan que murió a causa de una bala de goma disparada por la policía antimotines en una penosa actuación; o el caso del joven Ricardo Cadena, asesinado por pintar un grafitti en un muro; o el caso de las agresiones y amenazas a la radio comunitaria La Chilenita en el municipio de Chilac. No acabaríamos con los agravios a comunidades, con la serie de luchas por lo común y de expresiones de comunalidad que permean esta ciudad y este estado, sede de este basto congreso.

Decenas de asistentes de diferentes partes del mundo asistieron a la convocatoria y llenaron los espacios destinados para las mesas de trabajo, las conferencias magistrales y las presentaciones de libros; los cafés del centro histórico poblano rebosaban de personas provenientes de Oaxaca, Ciudad de México, Guerrero, Chiapas, Colombia, Bolivia, Perú, Guatemala, Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Sonora, Guadalajara, Francia, Alemania, Italia y muchos otros lugares del planeta Tierra. Entre cemitas, mole poblano, dulces de leche y tacos árabes, los debates comenzaron a dar como resultado no uno sino varios enfoques respecto al tema central del congreso: la comunalidad.

Desde el comienzo las expectativas eran muchas, las posibilidades infinitas. Porque si de comunidad se trata, tal vez sea erróneo encuadrarla en una definición clásica y tratar de categorizar las múltiples enseñanzas que se pueden aprehender del vivir comunitario, algo que hasta ahora ha demostrado ser un camino certero de construcción de alternativas frente al orden capitalista imperante. No el único pero sí uno ampliamente recorrido por millones de mujeres y hombres de pueblos originarios en las más inesperadas geografías.
Entre los pasillos y el cigarro acompañado de café o mate, tras un saludo siempre fraterno, los comentarios no esperaban: que si el libro que se presentará al día siguiente, que si el trabajo de tal o cual persona, que si no se trata de encerrar los conceptos sino de abrirlos a su reconstrucción constante, que si los encuentros en congresos anteriores o futuros, las comparticiones espontáneas y las bromas; algunos momentos de tensión, sobre todo porque la organización de este gran evento requiere mucho cuidado y paciencia. Es decir que como en toda comunidad, si no hay diversidad y conflicto no se avanza y no se construye, y no nos dejaran mentir: quienes han estado construyendo parte de su vida y pensamiento desde la comunalidad sabrán que las contradicciones y las diferencias son el pan de cada día, no para pensarlas en forma negativa sino para resaltar su riqueza.
Además de los planteamientos más propositivos también existen preocupaciones que no dejan de motivar la reflexión: ¿cómo hacerle frente a la ofensiva del capitalismo salvaje? ¿cuál será la trinchera de la academia para abonar a la construcción de proyectos de vida y evitar el anquilosamiento voraz que ha sufrido? ¿cuál es el pensamiento crítico que permitirá crear conciencia y abonar a la construcción de alternativas a tanta violencia y muerte? Es imposible no cuestionarse a cada paso, este congreso tiene como objetivo no ser un congreso más y motivar seriamente los cuestionamientos, los aportes a los planteamientos de preguntas para que éstas permitan construir conocimiento. De algo tienen que servir los mezcales y los tlacoyos, para cosas concretas debe de servir tanto esfuerzo.
Antes de continuar con algunas reflexiones surgidas de esta cobertura colectiva, tal vez sería bueno plantear preguntas sueltas, interrogantes que podrían parecer inconexas pero que en su sentido más profundo tienen una vinculación inherente:
¿Cómo neutralizamos al Estado?
¿Es posible articular las luchas más allá de los momentos álgidos y la coyuntura?

¿Se puede hablar de una sustitución de la política si lo comunitario –aquello que ha permitido la reproducción de la vida material– transita del orden privado a lo público?
¿El progresismo es colonialista?
«Hay que juntarse y hacer mierda a esos gremios, no queda otra. Ojalá logremos sacarlos del camino». A pesar de que el título de la mesa a la que nos referimos es indicativo:
«Horizontes y resistencias comunitarias en América Latina, más allá de los gobiernos ‘progresistas’, frente al Estado y contra el capital»; fue de todas maneras una tremenda decepción enterarnos de que esta cita no llevaba la firma de Ulises Ruiz, el gobernador priísta que a finales de 2006 logró derrotar la «Comuna Oaxaqueña» con un uso desproporcionado de la fuerza, sino la del presidente más pobre del mundo, el uruguayo Pepe Mujíca. El blanco, sin embargo, era lo mismo, tratándose, como explicó Diego Castro Villaboa, de maestros y estudiantes, una de las fuerzas más contundentes de oposición al Frente Amplio. Este era de hecho el tema de esta discusión, que vio la participación Huáscar Salazar Lohman, Eric Larson, Pavel López Flores, Silvia Rivera Cusicanqui y Raquel Gutiérrez Aguilar: un análisis y crítica constructiva no del discurso, sino de la realidad de los gobiernos así llamados «progresistas».
En el caso de Uruguay, para una definición del Frente Amplio, Castro Villaboa evoca el sociólogo Alfredo Falero cuando habla de «acto de masas más grande de la historia del país y al mismo tiempo fin de la lucha contra el neoliberalismo». En su análisis, la base en que el modelo progresista conforma su hegemonía, o sea la posibilidad de que el capital y la condición de los trabajadores crezcan al mismo tiempo, resulta haber fracasado rotundamente. Los ajustes salariales, las condiciones laborales impuestas a los trabajadores y los recortes a los presupuestos públicos en sectores fundamentales como la salud y las viviendas demuestran esta pérdida hegemónica del progresismo. Además, el discurso que «lo posible era lo garantizado por el gobierno y las demandas que iban a más eran irreales, les hacían el juego a la derecha o no fortalecían el proceso de cambio», confirmaron el Estado como sujeto de transformación, institucionalizando los conflictos sociales y produciendo una forma política muy liberal.
La esperanza viene, sin embargo, de la propia base social del gobierno, porque «donde el frente amplio cierra, el movimiento social abre, y se da un nuevo ciclo de lucha», sobretodo manejado por los jóvenes, o sea el sector de la sociedad que no tiene un vínculo afectivo con el Frente y que por esta razón se atreve a moverle una crítica contundente y a trabajar en las grietas que paulatinamente va encontrando en el sistema.
Ni en la plática ni en el debate que siguió se hizo referencia a Gramsci, aunque al escuchar este análisis no pudimos evitar recordarnos de su «revolución pasiva», este proceso político que tiene como objetivo la reforma del sistema desde arriba y surge para disputar la dirección del cambio a las organizaciones populares. En la visión gramsciana, de hecho, a un primer momento en que el bloque dominante intenta frenar el cambio a través de la restauración, sigue el transformismo. Y en este segundo momento, el gobierno –que en este caso sería el gobierno progresista– recoge algunas de las demandas populares y las hace suyas, adaptándolas previamente a sus propias necesidades.
Además, fundamental porque se puede dar una revolución pasiva, es que el bloque dominante acepte que las viejas instituciones, o medidas de solución de los problemas sociales, ya no son suficientes ni adecuadas para mantenerlo en el poder. Precisamente esta condición de conciencia de las clases dominantes de que se necesita un cambio nos hizo pensar en Gramsci, porque como destaca Pablo Dávila en el libro «Palabras para tejernos, resistir y transformar», los ajustes macrofiscales y la privatización del Estado que se impusieron en América Latina llevaron a una movilización continental que originó los autodenominados gobiernos progresistas de la primera década del 2000, junto con la presencia de fuertes movimientos sociales. Las sociedades, según Dávalos, ya no estaban dispuestas a confrontar sin resistencia el discurso de la crisis, sobretodo viendo cómo se protegieron los responsables directos y la singularidad de esos momentos sería que determinados proyectos antagónicos se disputan entre sí la victoria, pero todos coincidiendo en el descrédito de las instituciones previas o en la necesidad de superarlas.
La lectura de Dávalos de este momento histórico que él llama «posneoliberalismo», donde la acumulación capitalista se caracteriza por el despojo territorial, el control social, la criminalización a la resistencia política en un contexto de globalización financiera y especulativa, se nos hizo interesante no sólo porque permite establecer un punto de encuentro entre la denuncia del fracaso progresista y la revolución pasiva gramsciana, sino también porque la misma categoría analítica se puede aplicar a un sector que florece más y más con el pasar de los años, el de los derechos humanos:
Las democracias latinoamericanas fueron poco a poco recuperando espacios e imponiendo un discurso de derechos humanos como política de Estado, de forma independiente a la conducción de la economía. Mientras más hablaban de derechos humanos más legitimidad tenían estas democracias. El discurso de los derechos humanos se convirtió en un discurso movilizador y legitimador del modelo de dominación política que se estaba poniendo en marcha en la región. Mientras más se avanzaba en materia de derechos humanos más se perdía de vista el rol de la violencia del mercado como regulador social. De esta manera se produjeron fracturas radicales entre el discurso político que convergía hacia un enfoque de derechos humanos y la economía que trasladaba las decisiones de soberanía política y territorial hacia los inversionistas y sus inversiones.
Esta reflexión sigue con la denuncia de la suscripción por parte de todos los gobiernos de América Latina de un enfoque de derechos humanos alejado de toda conflictividad política como fueron los «Objetivos de Desarrollo del Milenio» que permitieron criminalizar las formas de resistencia y movilización que salían del marco establecido por las Naciones Unidas. La posibilidad de considerar terroristas todas las organizaciones sociales que se oponen al «desarrollo» tiene que ver directamente con la imposición del modelo capitalista-extractivista y constituye la amenaza tal vez más graves a los dirigentes sociales y populares que defienden el territorio, la comunidad y comunalidad, en una dicotomía siempre más fuerte entre las demandas de los movimientos sociales y las supuestas respuestas de los gobiernos progresista. En este sentido el caso de Bolivia es emblemático, con el caso de la imposición por parte del gobierno Morales de la carretera del TIPNIS, un proyecto del costo de 415 millones de dólares financiado por Brasil.
La ponencia de Salzar Lohman de hecho va en este sentido, con una reflexión sobre la legitimación del gobierno que ocurre en larga medida afuera de las fronteras nacionales. El estudioso de la Sociedad Comunitaria de Estudios Estratégicos habla de derechización del Movimiento Al Socialismo (MAS), donde se registra un fuerte impulso de dinámica capitalista que se opone a la organización comunitaria. En este contexto, «la izquierda se ha quedado sin palabras y su discurso no corresponde a la práctica».
También Silvia Rivera Cusicanqui relata cómo «se ha ido desmoronando la posibilidad de cambio del gobierno desde 2006, frustrando uno de los puntos más interesantes de la que parecía ser una nueva propuesta, o sea la producción de una política sin partidos». El referente más inmediato de esta política son, según Rivera Cusicanqui, las experiencias comunitarias gremiales de La Paz, que la autora analiza en el libro «Los artesanos libertarios y la ética del trabajo», donde se tratan temáticas como la memoria y la reconstrucción, las juntas vecinales, el liderazgo rotativo, la asamblea participativa y la recuperación del idioma como ejes de la resistencia. Planteando la necesidad/posibilidad de «reinventar la comunidad en pequeña escala, en las grietas del sistema» la estudiosa une memoria andina y lucha urbana, sobretodo anarquista, en un ejercicio constante de mantener viva la memoria y resistir a las agresiones a las comunidades. Un «NO» rotundo a esta invasión y despojo que suena también en las palabras de Raquel Gutiérrez Aguilar, cuando habla de la importancia del veto, acompañado por la posibilidad de discutir y poner en crisis los puntos fundamentales del pensamiento capitalista.
Las pistas de investigación y reflexión abiertas durante las poco más de dos horas que duró esta mesa de trabajo fueron múltiples y extremamente interesantes. Como el análisis de Pablo Mamani Ramírez sobre la superación de los marcos de izquierda y derecha identificables en los proyectos de modernidad socialista y capitalista, que se revelan tan importantes por ejemplo al examinar el contexto boliviano, donde cabe destacar que existen pensamientos Otros, como el katarismo-indianismo, que tienen posibilidades históricas y experiencias de vida social o económica que van más allá de esta clasificación surgida en el occidente europeo durante la revolución francesa.

O como la consideración de un asistente a la conferencia que destacó cómo el mismo concepto de progresismo se puede considerar como una forma de colonialismo, en el momento en que la búsqueda de un desarrollo con inclusión social conlleva una idea de progreso que etiqueta las comunidades en resistencia como, para usar una expresión de Mamani Ramírez, «no coetáneas». Parecen escucharse las palabras de Gustavo Esteva, cuando habla de la «invención del subdesarrollo» el día 20 de enero de 1949, el día en que Harry S. Truman, presidente de los Estados Unidos, tomó posesión y dos mil millones de personas se volvieron subdesarrolladas. Ese día, nos dice Esteva, estas dos millones de personas dejaron de ser lo que eran, en toda su diversidad, y se convirtieron en un «espejo que reduce la definición de su identidad, la de una mayoría heterogénea y diversa, a los términos de una minoría pequeña y homogeneizante». Tal vez los gobiernos progresistas, al quererse «desarrollar demasiado», hayan subido la misma suerte.
Tensiones de lo «común» como concepto
Los conceptos dentro de la academia, así como en la práctica diaria, son útiles para poder nombrar aquello que experimentamos, los eventos que resistimos y los objetivos por los que luchamos. De esta forma, al denominar de una u otra forma un concepto, la palabra que presentamos toma sentido no sólo dentro de un ámbito lingüístico, sino también como episteme social. Sin embargo, todos los conceptos se definen por una dualidad individual y colectiva. Ambas aproximaciones son tan necesarias como complementarias, pero al mismo tiempo su coexistencia invita a tensiones y oposiciones.
Poner el concepto de «comunalidad» como eje central de análisis y conversación dentro de un congreso, inevitablemente invita a los participantes a compartir tanto sus perspectivas como sus experiencias. Así, el concepto provoca, tensiona. Sin embargo, como bien estableció Carolina Vásquez dentro del simposio en memoria a Floriberto Díaz, «Reflexiones sobre la Comunalidad desde las Mujeres Indígenas», si no tensionamos no cuestionamos nuestro propio lugar y por eso es indispensable que presentemos nuestras perspectivas: para hacer que otros se tensionen y cuestionen.
De este modo, el 1er Congreso Internacional de Comunalidad 2015 nos ha tensionado y nos ha provocado a cuestionar desde su primera conferencia magistral. El cuestionamiento de John Holloway al decir «NO» generó una oleada de reacciones, positivas y negativas. ¿A quién iba dirigido ese «NO»? Él «NO» iba dirigido a todos, Holloway buscó tensionarnos a todos. Así, Holloway comienza su ponencia diciendo:
«Siento que hay algo que falta, y lo que falta, tal vez, es el no. Y lo que quiero decir con eso es que tengo una preocupación cuando veo el programa del evento porque siento que en el programa hay un consenso máximo y el consenso máximo me da miedo».
A través de este cuestionamiento, y a lo largo de su ponencia, Holloway nos invita no solamente a generar un lenguaje que parta de las luchas para luego repetirlo en otras luchas, sino también para «criticarlo, cuestionarlo, y tal vez, darle otra dimensión». Para Holloway «lo común» no existe como sustantivo, sino se queda en una dimensión de verbo. Una dimensión antagónica que resiste al sistema anti-capitalista, pero por lo mismo, hablar de «lo común» para él no es hablar de algo que existe, sino simplemente es hablar de un antagonismo.
Sin embargo, estos planteamientos chocan e interrumpen de forma súbita aquello en lo que muchos creen, aquello por lo cual muchos luchan. Las reacciones se hicieron saber de forma inmediata con expresiones claras y contundentes. Sin embargo, como bien planteó Silvia Rivera Cusicanqui como réplica dentro de la mesa:
«Hay problemas que nos enfrentan y es importante que estos problemas nos hayan saltado a la luz desde la primera mesa porque es muy importante generar consenso. Lo que hay son anhelos, son preguntas, son dudas, y creo yo, son tentativas de ir abriendo camino».

De esta forma, el Congreso, a través de sus cuatro días intensos de mesas, discusiones, debates e intercambios abre ese espacio, ese camino para buscar lenguajes que generen conversación. Y tal vez no para que se genere un lenguaje común, pero sí para que a través de generar esas conversaciones se pueda, como planteó Márgara Millán, «tejer los desacuerdos».