viernes, 30 de diciembre de 2016

LAS ARTES Y LAS CIENCIAS EN LA HISTORIA DEL (NEO) ZAPATISMO (SCI Moisés, SCI Galeano)

LAS ARTES Y LAS CIENCIAS EN LA HISTORIA DEL (NEO) ZAPATISMO
(Encuentro L@s Zapatistas y las ConCIENCIAS por la Humanidad)
28 de diciembre del 2016.
La noche de ayer, les platicaba del desbarajuste interplanetario que había desatado la pregunta “¿Por qué esa flor es de ese color, por qué tiene esa forma, por qué tiene ese olor?”
Ok, me excedí con eso de “interplanetario”.  Debí decir: el desbarajuste que en el microcosmos del zapatismo había provocado la pregunta hecha por la jóvena Rosita al Subcomandante Insurgente Moisés.
Aunque creo que es evidente, no sobra el aclarar que la respuesta que el SubMoy le dio a la jovencita zapatista fue la misma que, tal vez, no sé, es probable, es un supositorio, ha dado combustible al avance de la ciencia desde sus inicios: “No sé”.
Ahora pienso que, seguramente, la jovena sabía que ésa era la respuesta, pero esperaba que el SubMoy entendiera que, dentro de la flor, había una pregunta más grande.
El SubMoy, ahora lo sabemos porque estamos aquí, en este encuentro, sabía que la respuesta “No sé”, no sólo era insuficiente, sino que sería inútil si no llevaba a otras preguntas.
Ahora él les platicará lo que es, como quien dice, el contexto de la pregunta… y de su respuesta.
A mí me toca ahora platicarles brevemente algo de la prehistoria de esa pregunta y de esa respuesta.
Las artes y las ciencias antes del inicio del alzamiento, al interior del ezetaelene, tenían un universo muy reducido y una historia breve: ambas, ciencias y artes, tenían un motivo, una dirección, una razón impuesta: la guerra.
Primero en los campamentos guerrilleros, luego en los cuarteles y después en las comunidades, las artes se limitaban a la música, la poesía y algo de dibujo y pintura, todas con mensajes revolucionarios exclusivamente.  Claro, no era raro que de pronto se colaran canciones de amores y desamores, corridos, rancheras, y hasta alguna balada de Juan Gabriel, pero eso era en la clandestinidad dentro de la clandestinidad.
El cine o la cinematografía tenía como sala exclusiva o “vip”, nuestra imaginación.  Uno de los insurgentes nos contaba siempre la misma película, pero hallaba el modo de modificarla en cada ocasión, o de mezclarla con otras.  Así fue como vimos el original y varios “remakes” de “Enter the Dragon”, con Bruce Lee en el único papel, porque el compa se pasaba horas explicándonos los movimientos y golpes.  Esto siguió hasta que, con una pequeña planta de luz y un pesado y estorboso proyector de 16 milímetros, vimos una película vietnamita que creo se llamaba “Punto de Enlace” o algo así, y que, por supuesto, sólo estaba en el idioma original, así que con imaginación le poníamos diálogos en español y hacíamos otra película de la película original.  No estoy seguro, pero creo eso se llama “intervención artística”.
Llamo la atención sobre esto, porque creo fue la primera vez que confluyeron las ciencias y las artes en un campamento zapatista.  Y por las ciencias no me refiero al generador portátil y al proyector, sino a las palomitas de maíz, que alguien tuvo a bien incluir en el envío del aparato y la película.
Por supuesto que nos atascamos de maíz palomero al grito de “comer hoy o morir mañana”, y al otro día casi se cumple la consigna: desde la madrugada, con una diarrea colectiva, el batallón insurgente entero dejó el paraje como si una piara de jabalíes se hubiera asentado ahí.  Nos consolamos después, pensando que era una muestra de guerra bacteriológica.  Moraleja: tengan cuidado con las consignas.
El contacto con los pueblos, amplió ese limitado horizonte: en las celebraciones, los compas establecían horarios para “el programa cultural”, decían, y “para la fiesta”.  Así, en un horario que se fue acortando con los años, se declamaban poesías, se leían pensamientos y se cantaban canciones, todo de lucha.  Paulatinamente, “la fiesta” fue ampliando su duración y calidad.  En ese horario era donde se bailaba y se cantaba lo que estaba de moda en esa época.  Las músicas digamos “comerciales”, a su vez, empezaron a ser desplazadas por la producción local.  Primero, cambiando las letras de las canciones; después componiendo también la música.
Los bailes cambiaron: de las filas enfrentadas, al baile de parejas.  Originalmente, en los bailes de los pueblos, se ponían dos líneas: una de mujeres y, enfrente, una de hombres.  Esto tenía su razón de ser: con la línea desplegada de las mujeres, las mamaces podían controlar a sus hijas, y ver si se escapaban o se mantenían en el balanceo continuo de “La del moño colorado”.  Posteriormente, poco a poco y después de acaloradas asambleas, se permitió el baile de parejas, aunque con el mismo ritmo.  Pero la línea pesaba, así que era común ver a una pareja bailando, pero con ella mirando a un costado y él mirando al lado contrario.  El teatro, o “seña”, era muy esporádico.  Los dibujos y pinturas de los periódicos murales de montaña, se mudaron a las comunidades, pero los temas se mantuvieron.
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Si les parece que la actividad artística era rala, la científica era prácticamente nula (porque el libro de Isaac Asimov, que el finado cargaba en su mochila, no cuenta como ciencia).  Para el contacto con la naturaleza, usábamos los conocimientos de las comunidades, es decir, nos limitábamos a conocer hechos, sin saber la explicación o, explicándolos de acuerdo a los cuentos y leyendas que circulaban en las comunidades.
Por ejemplo, el tiempo de lluvia y las etapas de la siembra.  Había datos empíricos que indicaban que iba a llover o que no, y estadísticamente funcionaba.  En los campamentos de montaña, por ejemplo, cuando los mosquitos aumentaban en número y agresividad, quería decir que iba a llover.  Claro, también teníamos barómetros y altímetros, pero los zancudos eran más precisos.  Si nos hubieran preguntado entonces cuál era la relación entre los mosquitos y la lluvia, hubiéramos respondido “no sé”, pero no hubiéramos ido más allá, y sabíamos que lo que correspondía era poner los techos de plástico o apurarse a llegar al pueblo o al campamento, y no hacer investigaciones científicas.
Lo más científico que se hacía era calcular energía y trayectorias de bala, resistencia de materiales (porque había que saber dónde protegerse de los disparos del enemigo), alinear miras telescópicas, fabricación de artefactos explosivos, y “navegación terrestre” con el uso de mapas, altímetros y el clisímetro, para lo cual era necesario estudiar lo básico de trigonometría, álgebra y cálculo.  Estábamos por aprender a usar el sextante, para poder orientarnos de noche, pero no llegamos a tanto.  Y no era necesario, porque los compas de los pueblos conocían tan bien el terreno, que no necesitaban ninguna máquina para orientarse.  Y podían “predecir” fenómenos naturales a partir de otros, o de usos y costumbres.
El mundo estaba habitado entonces por personajes mágicos, con el Sombrerón y Xpaquinté recorriendo los caminos reales, picadas y caminos de extravío, y sentándose con nosotras, nosotros, en los campamentos insurgentes de las montañas del sureste mexicano.
En medicina se aplicaban dos métodos fundamentales.  Como no sabíamos de la existencia de la cura con cuarzos, el biomagnetismo o cosas parecidas con igual rigor científico, entonces recurríamos a la sugestión impuesta o a la autosugestión.  Como no pocas veces no teníamos medicinas, si teníamos fiebre, nos decíamos y repetíamos: “no tengo fiebre, todo está en mi cabeza”.  A ustedes les provocará risa tal vez, pero el finado SupMarcos contaba que él enfrentó varios casos de salmonelosis con ese método.  “¿Y funcionaba?”, le preguntamos en esa ocasión.  Él respondió con su acostumbrada modestia: “Pues mírenme, estoy vivo y más hermoso que nunca”.  Bueno, eso fue antes de que le diéramos muerte.
Cuando sí teníamos medicina, usábamos el método científico del “ensayo y el error”.  Es decir, alguien se enfermaba, le dábamos una medicina, si no se curaba, otra diferente, y así, hasta que le atináramos o la enfermedad, seguramente aburrida del método, cedía.
Otro método científico de cura era el llamado “escopetazo”.  Si alguien tenía síntomas de una infección, le dábamos un antibiótico de amplio espectro.  Casi siempre se curaba y, claro, quedaba químicamente puro, con lo mínimo para sobrevivir hasta la próxima infección.
Años después, cuenta el finado, los tratamientos médicos que dictaba se basaban en estadística simple: en montaña, tales y tales síntomas se curan con tales medicamentos en el x % de los casos; si en una tropa de X número de combatientes, tantos se enferman con tales síntomas, hay x % de probabilidades de que se trate de la misma enfermedad.
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Una anécdota de montaña, contada también por el difunto SupMarcos hace años, puede servir para contrastar con el ahora que les mostramos: contaba el finado que, en una exploración en lo profundo de la Selva Lacandona, una sección insurgente de infantería quedó lejos del campamento base, viéndose obligada a pernoctar sin más cobijo que las copas de los árboles y las hojas de las plantas; hicieron una fogata para ver si podían asar una víbora nauyaca que era lo único que habían podido cazar.  El SupMarcos entonces no era “sup”, sino teniente insurgente de infantería y estaba al mando de esa unidad militar.
Como era costumbre en esa época, cuando la noche al fin descendía de los árboles y se sentaba junto a los insurgentes, con las sombras bajaban también a sentarse junto al fuego, toda clase de historias, cuentos y leyendas que, entre otras cosas, cumplían la misión de mitigar el hambre y secar las ropas que el sudor y la lluvia habían empapado.  El entonces teniente de infantería, se mantuvo apartado y se limitó a escuchar lo que platicaba la tropa.
A uno de los nuevos le había pasado que, al andar por el camino de extravío, el roce de las hojas de la planta llamada La´aj, u Ortiga, le había provocado urticaria en una mano y se le había hinchado.  Entre doliéndose y quejándose, el recluta le preguntó a otro combatiente por qué o qué tenía esa planta que hacía tanto daño.  El veterano, sintiéndose obligado a educar al nuevo, le respondió: “Mira compa, claro te digo que eso sólo dios y la hojita lo saben”.
Tal vez por todo esto que les cuento, el finado SupMarcos, cuando era el vocero zapatista, abundaba y redundaba en leyendas, cuentos y anécdotas más referidos a explicaciones de la realidad ligadas a la cultura ancestral.  Los cuentos del Viejo Antonio, por ejemplo.
Si el finado era una ventana para asomarse al zapatismo de entonces, y ahora es el Subcomandante Insurgente Moisés, no es que haya cambiado sólo la ventana, también lo que se ve y escucha a través de esa ventana.  El zapatismo de hoy en las comunidades, es cuantitativa y cualitativamente diferente, ya no digamos al de hace 30 años, sobre todo al de los últimos 10-12 años, que es el período en el cual debe haber nacido la niña que se autodenomina “Defensa Zapatista”.
Con esto quiero decirles que, si los niños de hace 25-30 años nacieron en los preparativos del alzamiento y los de hace 15-20 nacen en la resistencia y la rebeldía; los de los últimos 10-15 años nacen en un proceso de autonomía ya consolidado, con nuevas características, algunas de las cuales, entre las que está la necesidad de la Ciencia, les platicará el Subcomandante Insurgente Moisés, a quien cedo la palabra…
Buenas noches hermanos y hermanas, compañeros, compañeras.
La ciencia que estamos platicando acá, nosotras, nosotros, las zapatistas, queremos ciencia para la vida. Así como les dijo el sub Galeano, nada más es para decir nada más ya, no les voy a explicar más de ahí eso, la ciencia sí la estudiamos también cuando estábamos pues en la montaña, en la preparación.
Ya que salimos a aplicar la ciencia, o sea la guerra, el matar y morir, nuestros compañeros y compañeras de los pueblos, bases de apoyo, ellos y ellas nos dijeron de otra forma de cómo hacer la guerra sin perder los principios de lo que queremos, entonces de ahí nosotros, los combatientes y combatientas, lo bueno que fue es que reconocimos que hay algo dentro de nuestros compañeros y compañeras, o sea los pueblos, y entonces ahí empezamos pues a aprender, empezamos a entender y empezamos a conocer que el ser ejército, cualquiera de los dos ejércitos, ejército pues del rico y el ejército del pobre que lucha, es excluyente, porque ahí no pelea todo hombres y mujeres y niños, y en lo que nos plantearon nuestros compañeros y nuestras compañeras es pelear juntos para lograr lo que queremos, y nos dijeron de que entonces en eso que el arma de que hay que luchar es la resistencia y la rebeldía, como se trata de que entonces de que no queremos el mal gobierno, el mal sistema, se trata de que entonces hay que rechazar todas las formas de cómo nos engañan, y entonces, nosotros, los combatientes, los insurgentes, las insurgentas, fuimos aprendiendo la forma de cómo es eso, de cómo hay que hacer eso, entonces, a nosotros, nosotras, entendimos de cómo hay que pelear juntos, juntas, como de por sí las comunidades hasta ahora viven en común, en colectivo se puede decir, ahí el sistema, el mal gobierno ahora, trata de dividirlo, pero aún no ha podido, las mismas comunidades se entienden, por ejemplo, en algunas comunidades hay varios partidos políticos, o hay varias religiones, pero están en una comunidad, si en esa comunidad es invadido un pedazo de su terreno, por otra comunidad, esa comunidad invadida inmediatamente se juntan, o sea se olvidan de lo que son, que es dividido en varios partidos políticos o en varias religiones, ahí donde funciona, ahí donde no borra lo que significa ser común, comunidad.
De ahí entonces nosotros empezamos a entender eso de lo que decían, de lo que nos dijeron nuestros compañeras, compañeros, bases de apoyo, que vamos a tener que pelear juntos, juntas. Entonces fue más, mucho más mejor de lo que ellos, ellas, pensaron, porque entonces no solo el combatiente pelea, sino todos y todas y entonces, nosotros, los combatientes empezamos así a trabajar juntos con ellos y entonces lo que pasó es de que entonces en esa lucha, en esa organización se fue creándose la forma de cómo se quiere de lo que se busca, o sea, quiero decir que de lo que vieron los compañeros, las compañeras, es de que entonces hay que poner en la práctica, chiquito, lo que se quiere, lo que se busca, entonces con su autonomía, con su gobierno autónomo de nuestros compañeros y compañeras, empezó lo que nosotros no sabíamos durante el tiempo de la clandestinidad, en nuestra preparación, y entonces entendimos eso de que ya es la forma de cómo se piensa de que se haga pues el cambio, y esto a lo largo de estos tiempos que llevamos durante los 23 años que estamos haciendo el autogobernar con nuestras comunidades, la verdad pues es que entonces no tenemos tantos muertos de balazos, o heridos o torturados, desaparecidos, de lo que fuimos primero nosotros en el año 94.
Con estos 23 años, lo que nos mostraron los compañeros y las compañeras es de que hay otra forma de cómo hacerle la guerra al sistema, que no se muera y que no se mata, pero para eso se necesita organización, para eso se necesita acuerdo, para eso se necesita trabajo y para eso se necesita luchar y poner en la práctica.
Ahora vemos que con ese arma de lucha que es resistencia y rebeldía, la verdad el sistema no ha podido hacer nada con nuestros compañeros y compañeras, todo han hecho por querer hacer que lo dejen, no ha podido el sistema. Por qué, porque las compañeras y los compañeros ya lo vivieron durante los 23 años, de lo que ellas, ellos, lo construyeron, como bien estaba diciendo el Sub Galeano, nosotros mismos quedamos sorprendidos de que pero si eso no soñábamos, pero si eso no veíamos, entonces, porque todo lo que han logrado los compañeros y las compañeras, es a través de su pensar, es a través de ver sus necesidades, de lo que se necesita y pensar qué hacer después de que entonces se haya logrado algo de cómo mejorar o de cómo seguir los pasos para hacer el bien de nuestros pueblos, pues.
Entonces ahora, las mismas compañeras, compañeros, hacen la comprobación entre ellos y ellas, pues, y las mamás y papás por supuesto que los animan, porque no lo habían visto, pues.
Por ejemplo hay compañeras que ya son, no sé cómo se dice, de esos que lo ayudan a los doctores de pasarlo, como los mecánicos que ahí va tu pinza, ahí va tu martillo, ahí va tu marro, como se llamen, pues, pero las compañeras entonces ahora ya son ellas las que le ayudan al médico de pasar lo que necesita a  la hora de que está haciendo la cirugía el médico, ya saben manejar pues así aparato de ultrasonido, que los médicos ya le dijeron de que entonces que ya puede decir o sea diagnosticar, pues, de que si ya sabe leer de lo que muestra la placa o la foto de lo que saca el ultrasonido, y así muchos otros tipo de aparato ya las compañeras y compañeros ya saben manejar, de dentistas, de Papanicolau y de muchas otras cosas de la salud, del área de salud, de laboratoristas, pues.
Que eso no pensábamos eso, y eso de que entonces ahora nosotros pensamos y decimos: ¿en 23 años de balazos hubiéramos construido eso?,  y nuestra respuesta de nosotros es no estaríamos hablando aquí con ustedes ahora ­hermanos, hermanas, compañeros, compañeras, científicos, científicas. Si hubiera que es 23 años de balazos, no nos hubiéramos conocido, pues.
Pero gracias a su forma de ver, a nuestros compañeros y compañeras, aquí estamos platicando con ustedes, pues. Tanto que así fue el avance de nuestros compañeros y compañeras, claro, se tuvo que separarse de su modo del explotador, del capitalismo pues,  o del mal gobierno para ir creando ellos de cómo la piensan su libertad pues, que la conquistamos y que empezamos a construir a nuestra manera de entenderlo pues.
Entonces, así es como ahora tienen su educación,  tienen su agroecología, tienen su radio comunitaria, hacen sus propios intercambios de experiencias,  hacen compartición nuestros compañeros y compañeras, porque lo que se quiere es la vida. Ejemplo, pues, así como la que nos dio ya el Sub Galeano, que le platicamos también a él, eso por ejemplo, pues, de que se comparten, de  cómo, que  no se muera uno pues, como el caso de una de las preguntas, de que se daba eso de que la asan la placenta del bebé, o que lo hierven pues con tal de que se logra la vida pues, pero eso se hace con un simplemente,  una lucha  pues, no hay un estudio real de que esto es la mejor manera pues.
Entonces como hay muchas generaciones ya de que se ha traído ya esto, de la que les decía el Sub Galeano de la culpa de la flor es que en la Educación Autónoma Zapatista que tanto se ha avanzado pues ya, los jovencitos y jovencitas vieron que  entonces han aprendido mucho, entonces lo que pasó es  de que empezó a preguntar  pues el hijo de un compa, y es hijo de un compa de Tercios Compas, entonces le dijo a su papá porque ya terminó pues su primaria, su primer nivel le dicen los compañeros en los pueblos, entonces el hijo del compa le dijo,  papá ya terminé de mi escuela, pero voy a seguir porque quiero aprender más, y entonces el Compa Tercio, que es el papá, entonces le dijo, hijo, déjame ver, porque es que todavía se está planeándose el segundo nivel o sea la secundaria que se dice, se está planeándose porque la educación que queremos no van a aprender cosas que no va a servir si no se necesita, que está pensada qué es lo que aprendan para que va a servir, le dijo el compa a su hijo, y entonces el chavito pues, así de por ahí de 13, 14 años entonces  dice:  papá, pero no vayas a pensar  de que me vas a mandar aquí, en Cideci, porque en Cideci ahí se aprende sastrería, zapatería y otras cosas, más que bien lo pueden hacer aquí en el Caracol, solo que hace falta que se pongan de acuerdo para hacerlo, dijo el chavito a su papá.
Y entonces el chavito dice lo que quiero aprender yo es qué sustancia tiene el estafiate, y qué es lo que cura eso. Y entonces el compa, pero ahí está presente ahí su hijo pues, que quería que yo le dijera pues qué cuándo y dónde puede aprender eso, entonces yo le decía, pues déjame ver porque yo no sé. Entonces tan sorprendido que yo me quedé, pues y eso de que bueno, hasta yo me quedé así, ¿será que se puede aprender? Entonces platicando con el Sub Galeano dice, pues eso les corresponde a los científicos, la ciencia, de los que estudian la ciencia, y los científicos pues. Entonces pero lo que vemos es que entonces ya las generaciones que vienen ya están viendo otra cosa y lo bueno es de que están pensando, porque el chavito eso que les platico es que en las Comunidades hay compartición como se dice pues, tanto como le dicen de  las tres áreas, o sea donde van compañeros y compañeras a intercambiarse  experiencias de las plantas medicinales, de parteros y parteras, y de hueseros y hueseras, ahí donde pues el chavito eso escuchó pues así de muchas plantas que se habla que cura tal y tal ¿no? Pero no se sabe qué es, qué sustancia tiene pues, ahí donde aprendió pues eso pues.
Entonces sus mismos prácticos de lo que hacen, sus mismos conocimientos de lo que hacen así pues las compañeras y los compañeros en los pueblos, eso va a ir como abriendo pues así experiencias, pero también al mismo tiempo va a ir abriendo pues otras necesidades de querer aprender más pues. Entonces yo creo que pues escuchando pues ya de lo que se está planteando aquí entre nosotros pues, ojalá de que entonces  se vengan pues acá a poner en práctica con un pueblo pues, en colectivo, les daría mucho gusto pues así a los compañeros a las compañeras para que entonces se aproveche más ese conocimiento porque con lo poco que tienen los compañeros y las compañeras que está dando pues un…  como les diré, o sea de lo que se está haciendo, de lo que están construyendo los compañeros y las compañeras claro lo ven a los otros hermanos,  hermanas que no son zapatistas, o sea por ejemplo, en los hospitales que tienen pues así los compañeros, sus hospitales autónomos, son más los hermanos partidistas que son operadas, operados allí que los zapatistas.
Entonces ahí donde la gente no zapatista, partidistas como les decimos, ahí donde se dan cuenta de que entonces está más mejor de que lo que están haciendo los zapatistas incluso lo dicen directamente ya, que está mucho más mejor lo que están haciendo los zapatistas, pero no solo nada más en eso dan el poco avance que ha habido pues en la salud los compañeros y las compañeras sino también ayudan en orientar o sea hacer política pues, de por qué así están engañados o por qué así están manipulados o por qué así están dominados pues.
Entonces, si hubiera de que hay más apoyo a través de la ciencia pues, entonces habrá más avances pues así de los compañeros y de las compañeras pues, y entonces eso le queremos decirles que ojalá de que entonces en verdad empezáramos pues ahora aquí con nuestros compañeros y compañeras en los pueblos a que se vaya viendo de que se pudiera pues de que haiga clase, haiga talleres, que haiga cosas prácticas porque las y los compañeros lo que ven pues así  tan interesante y tan importante para enfrentar pues a la hidra capitalista es de que hay que mejorar pues así la salud, y hay que mejorar pues así la alimentación, pero para eso se necesita aprender, se necesita ciencia. Los compañeros y las compañeras hacen pues, pero como ya se ha dicho varias veces que es mediante usos y costumbres pues, o sea se hace la prueba que siembras ahí el maíz a ver si te va a dar, o la calabaza,  o el camote, qué es lo que va a dar ahí, porque no hay un estudio de la ciencia ahí, de qué es lo que va a dar ahí en esa tierra y qué cosa da aquí en esta parte pues no. Es de mucho sufrimiento de cómo es que se vive,  pero si viera que hay una ciencia, un laboratorio por ejemplo, ahí sí sería diferente, no es cosa de probar sino que ya es porque tiene un estudio científico qué es lo que hace falta a la madre tierra esto o es lo que puede dar aquí esto pues.  Entonces pues así se ve, así hacen sus estudios también los compañeros y las compañeras y que entonces de donde nace esto por la cual estamos aquí, la verdad es eso de que entonces es el estafiate que dijo el chavito eso que quiere saber cuál es la sustancia y que entonces ya de ahí eso se vio de que entonces están los demás, Escuelas Autónomas Zapatistas que están en otra necesidad de lo que quieren aprender los jóvenes pues.
Entonces hermanos, hermanas, compañeros, compañeras, que los invitamos pues con los compañeros y las compañeras a que vamos formando pues un colectivo, como colectivo pues que andamos las y los zapatistas y que entonces mostremos después al pueblo de México que el pueblo, el propio pueblo puede crear la forma de cómo vivir y que no necesitamos a alguien que manipulen pues así a nuestra riqueza o que las expropian lo que es nuestro como pueblo, más que nosotros como pueblos pues y que para eso necesitamos pues estar juntos con los pueblos originarios y con la ciencia de los científicos y la ciencia de los artistas, qué vamos imaginando, o qué vayamos construyendo, o que vayamos practicando y que vayamos demostrándonos entre nosotros mismos que sí se puede como los compañeros y compañeras bases de apoyo que sin más, más que su propio esfuerzo, su propia resistencia y su propio pensar de ver y crear, imaginar, han demostrado, aunque no sepan leer ni escribir, y aunque no dominan bien el español, pero en los hechos la tienen, lo que decimos pues acá, que el sistema acá, el mal gobierno pues de México se ha hecho a un lado pues  y estamos practicando lo que nosotros pensamos y de lo que nosotros creemos,  pero sentimos solos porque no sólo nada más los que estamos explotados pues. los indígenas en México, sino están los hermanos y hermanas tanto en el campo y en la ciudad pues. Pero para eso se necesita Ciencia pues, de cómo vamos a tener que construir el mundo nuevo pues.
Necesitamos, se  siente la necesidad pues  tan eso como así pues el chavito que platicamos, que siendo chavito ya está pensando así de que quiere conocer,  que quiere saber por qué es tan importante la sustancia que tiene el estafiate,  porque tanto escucha en el colectivo pues, en la compartición que se hacen las compañeras y los compañeros pues. Entonces eso es lo que queremos pues así plantearles, que entonces ojalá nos unamos pues para crear otra forma de ver, otra forma de pensar, imaginar pues de cómo tenemos que ir construyendo un cambio, pues que realmente es el cambio no nomás el nombre, ni nada más de color pues.
Eso es lo que sería que les podemos compartir compañeros y compañeras, hermanos y hermanas.
Subcomandante Insurgente Moisés

Subcomandante Insurgente Galeano

DÍA 4 DE L@S ZAPATISTAS Y LAS CONCIENCIAS POR LA HUMANIDAD (crónica, audios e imágenes)


DÍA 4 DE L@S ZAPATISTAS Y LAS CONCIENCIAS POR LA HUMANIDAD
(crónica, audios e imágenes)
Agencia SubVersiones
Texto: Raúl Romero, Gustavo Rojas, Carla Escobar y Diego Delezé
Fotografía: Regina López, Dante Saucedo, María Gonzalez, Xilonen Pérez y Elis Monroy

Por cuarto día consecutivo, zapatistas, escuchas e integrantes de pueblos originarios, atendieron a las reflexiones que cientific@s de distintas disciplinas hacen sobre diversas problemáticas.
Al punto de las 10 de la mañana, en el CIDECI en San Cristóbal de las Casas, Chiapas; comenzó la séptima sesión general del encuentro. La primera intervención corrió a cargo del Dr. Adolfo Olea Franco, con la ponencia «La función social de la ciencia». Olea señaló que la persecución que antes hacía la iglesia contra el conocimiento científico, hoy la hace el capital. Sin embargo, aclaró, la persecución hoy se da de forma distinta: ya no se queman a científicos, como ocurrió con Giordano Bruno, sino que se han creado nuevos mecanismos, como el «escarnio público». Así, dijo, no es sólo el salario o los presupuestos lo que limitan la posibilidad de una ciencia crítica, hay que tomar en cuenta elementos que son interiorizados por l@s propios científic@s.
Por su parte, la Dra. Eva Jablonka envío una ponencia sobre la «epigenética», ciencia que estudia los patrones de expresión de los genes y como la evolución de estos responde a factores fisiológicos y culturales. En su texto, Jablonka explicó cómo la herencia epigenética contempla experiencias traumáticas de nuestros ancestros, las cuales puedan tener efectos transgeneracionales en distintos ámbitos, uno de ellos, por ejemplo, el proceso de aprendizaje. Las experiencias traumáticas, como el estrés causado por situaciones de guerra, pueden expresarse en una mayor vulnerabilidad a otro tipo de traumas. Sin embargo, la Dra. Jablonka enfatizó en las posibilidades de revertir los efectos transgeneracionales de la herencia genética, lo anterior a través de la acción política que posibilita la transformación del ambiente social. Así, concluyó el texto, la acción política como resistencia ante las formas de destrucción del mundo social y de la genética tiene el potencial de transformar la fisiología de la gente y de las futuras generaciones. 

En la sesión también participó el Ing. Fayes Mubarqui Guevara, con la ponencia “Senti-Pensando la crisis energética”.
Por la tarde se llevaron a cabo seis platicas de divulgación científica, organizadas de la siguiente forma: con el Dr. John Vandermeer, «Factores ecológicos en el control de la roya del café»; del Dr. Carlos Román Zúñiga, “Gestación de la vida de las estrellas”; con el Ing. Iván Domenzain del Castillo, «L@s Frankensteins también siembran»; el Dr. Alejandro Vázquez Arsola en «La luz y sus enigmas»; el Dr. Carlos Martínes Debat en «Organismos vegetales genéticamente modificados en el Uruguay»; y «La geometría: Un mundo donde caben muchos mundos» con el Dr. Grodecz Alfredo Ramírez Ovando.
En la plática a cargo del Dr. Vandermeer se explicó cómo la «roya», un hongo que afecta a la hoja de café, había atacado fuertemente los cultivos en Centroamérica desde el año 2013, lo que se convirtió en una verdadera emergencia. Vandermeer narró cómo está situación había atraído la atención de la comunidad internacional, que derivó en la realización de al menos tres encuentros internacionales. Aunque las hipótesis sobre la expansión de la raya son varias, Vandermeer sostiene que la emergencia fue resultado de las nuevas formas de cultivo de café que tienen como función la intensificación de la producción. Así, el ponente propuso a l@s estudiantes –quienes mucho conocen sobre el cultivo de café- cuidar algunos elementos de las técnicas pasadas, como mantener la distancia entre cada árbol y garantizar que tengan suficiente sombra. Las preguntas de l@s compas evidenciaban el gran conocimiento e interés que tienen en la materia. Por ejemplo, preguntaron al ponente si sus propuestas de salida eran teorías probadas o sólo suposiciones, sobre cuál era el tipo de café más resistente a la roya, cuál era la distancia adecuada que había que mantener entre árbol y árbol o cómo se podían detectar los elementos naturales que ayudaban al café a combatir la roya. 

En la conversación sobre gestación de las estrellas, a cargo del Dr. Román Zúñiga, se explicó, de manera didáctica, la formación, desarrollo y muerte de los cuerpos celestes. Tras un recuento histórico de la manera en que se han pensado las estrellas –desde las leyendas turcas y seris, hasta las primeras teorías de científicos europeos-, Román Zúñiga se concentró en explicar cómo el polvo cósmico distribuido en posiciones no homogéneas empieza a concentrarse y acumularse hasta ser capaz de producir su propia luz y energía, es decir, se convierten en estrellas. Posteriormente, vinculó este proceso fundamental con otros fenómenos más complejos del universo como la formación de supernovas, hoyos negros, estrellas de neutrones, galaxias y cúmulos estelares.
Las preguntas de l@s compas fueron muchas y cada vez más desafiantes: ¿por qué las estrellas son de diferentes tamaños?; ¿qué papel juegan en el universo y qué pasaría si todas las estrellas fueran del mismo tamaño?; ¿cómo se le nombra al sol de soles, al papá de todos los soles?; ¿en qué es diferente nuestro sol a todos los demás?; ¿qué tienen que ver el sol y la luna?; ¿cuál es la posibilidad de encontrar planetas similares a la tierra u otras formas de vida?; ¿cuál es la probabilidad de que un asteroide choque con la tierra o de la muerte del sol? y ¿qué son el cielo, el universo y el mundo?.
En la charla del Dr. Ramírez Ovando, a través de una videoconferencia grabada, se explicó como la matemática es una forma de constituir el mundo sobre el que se aplica. Partiendo de la aritmética simple y pasando por el álgebra y la geometría, mostró la centralidad de los axiomas como formas de definir, y al mismo tiempo modelar, el mundo. Posteriormente, Ramírez Ovando hizo algunas demostraciones matemáticas para combatir la idea de que las paralelas existen en el mundo real, planteando la necesidad de estudiar ciertos fenómenos a partir de la geometría de espacios no planos. Con ello, demostró de manera más general lo arbitrario de los axiomas y la necesidad de reconocer diferentes formas axiomáticas de la matemática para comprender distintas dimensiones del mundo. La sesión de preguntas y respuestas se realizó a puerta cerrada, donde sólo participaron l@s alumn@s. 

Por su parte, el Dr. Martínez Debat explicó el origen de los transgénicos, especialmente en plantas, las cuales son genéticamente modificadas para obtener cualidades que no tenían antes, por ejemplo, ser más resistentes a plagas. Sin embargo, también se explicó que en este proceso las plantas obtienen químicos dañinos a salud, que en los casos más graves pueden provocar enfermedades crónicas en los seres humanos, entre ellas como cáncer. Algunas de las preguntas que hicieron l@s zapatistas al ponente fueron: ¿Qué países o qué gobiernos estatales imponen el uso de transgénicos? ¿Los animales vacunados o inyectados para fomentar su crecimiento son transgénicos? ¿Los productos embotellados son transgénicos?
En la plática sobre «L@s Frankenstein también siembran», del ing. Iván Domenzain del Castillo, l@s zapatistas hicieron las siguientes preguntas: ¿Con la tecnología que ustedes han inventado se puede estudiar también los tipos de suelo para el desarrollo de las plantas? ¿Será que se puede hacer un aparatito para saber que en esta parte me pueden dar, por ejemplo, mejor los frijoles, en esta otra se dan las habas o, por ejemplo, donde se puede dar mejor algún producto? Ustedes dicen que siembran, que hacen agricultura, ¿usan medios químicos para su agricultura, como fungicidas y plaguicidas u otros? ¿Tiene usted alguna explicación científica de que la madre tierra produce una variedad de frutas con diferentes sabores, colores y aromas, al igual en las flores viene de diferentes colores y aromas? ¿Qué tanto daño hace las semillas transgénicas con el cruce de la polinización de nuestras semillas nativas, si causa daño también al medio ambiente? ¿Habrá la posibilidad entonces que la ciencia haga el estudio de cómo proteger nuestras semillas nativas?
También se realizó el taller en el únicamente participaron zapatistas: ¿Cómo trabaja un científico?, impartido por la Dra. Patricia Ramos Morales. 

Por la noche, en la octava sesión general, la Dra. Melina Gómez Bock compartió la ponencia «La oscuridad de una física teórica», mientras que el Dr. Lev Jardón Barbolla leyó «La tormenta en las ciencias y las ciencias ante la tormenta: es posible cambiar las relaciones de producción». En su turno, el Dr. Octavio Valadez Blanco nos habló sobre «Les científiques y humanistes como luchadores sociales: desafíos en el capitaloceno mexicano» para luego dar paso al Alquimista Sub Galeano, con el texto El Gato-Perro y el Apocalipsis.
Galeano nos invitó a dejar ver lo que pasa en el mundo como si fuera una serie o película de ciencia ficción, que asumiéramos nuestra realidad marcada por la crisis estructural, el imperio de la violencia, las catástrofes, la deshumanización y un largo etcétera. Nos compartió cómo, aún cuando los zapatistas se preparaban para morir, también se preparaban para vivir y dieron la orden a los «batallones de reserva» de sobrevivir, de diseñar estrategias para conservar alimentos, de escapar a los balas, a los bombardeos, de no morir, de vencer a la muerte…
Escucha aquí los audios de las ponencias y pláticas de divulgación del cuarto día del ConCIENCIAS.
Este cuarto día de ConCIENCIAS continuó la reflexión sobre el papel social de la ciencia, discutiendo las dificultades impuestas por el sistema para hacer una ciencia al servicio de la humanidad, y también su dimensión de esperanza cuando se aplica a la vida. Se habló de genética y de transgénicos, de la crisis energética, de las relaciones de producción, de la relación entre arte, ciencia y ética. Finalmente, el Alquimista SupGaleano, en compañía del gato-perro y de la niña Defensa Zapatista, reflexionó con ironía sobre la apocalipsis en curso. 

PONENCIAS:

Dr. Adolfo Olea Franco: “La función social de la Ciencia”

Ing. Fayez Mubarqui Guevara: “Senti-Pensando la crisis energética”

Dra. Eva Jablonka: “Epigenetics: The science that conects”

Dra. Melina Gómez Bock: “La oscuridad de una física teórica”

Dr. Lev Jardón Borbolla. “La tormenta en las ciencias y las ciencias ante la tormenta: es posible cambiar las relaciones de producción”

Dr. Octavio Valadez Blanco: “Les científiques y humanistes como luchadores sociales: desafíos en el Capitaloceno mexicano”

Alquimista SupGaleano: “El Gato-Perro y el Apocalipsis”

PLÁTICAS DE DIVULGACIÓN
Dr. John Vandermeer. “Factores ecológicos en el control de la roya del café”
Preguntas a Dr. John Vandermeer. “Factores ecológicos en el control de la roya del café”
Entrevista a John Vandermeer:

Dr. Carlos Román Zúñiga. “Gestación y vida de las estrellas”
Preguntas a Dr. Carlos Román Zúñiga. “Gestación y vida de las estrellas”
Entrevista a Dr. Carlos Román Zúñiga

Dr. Alejandro Vásquez Arzola. “La luz y sus enigmas” (fragmento)
Preguntas a Dr. Alejandro Vásquez Arzola. “La luz y sus enigmas”
Entrevista a Dr. Alejandro Vásquez Arzola

Dr. Claudio Martínez Debat. “Organismos Vegetales Genéticamente Modificados en el Uruguay”
Preguntas a Dr. Claudio Martínez Debat. “Organismos Vegetales Genéticamente Modificados en el Uruguay”
Entrevista a Dr. Claudio Martínez Debat

Dr. Grodecz Alfredo Ramírez Ovando. “La geometría: Un mundo donde caben muchos mundos”
(Ponencia presentada en video)