jueves, 18 de mayo de 2017

COMANDANTE LUCIO CABAÑAS BARRIENTOS: Ser pueblo, hacer puedo, estar con el pueblo

LUCIO CABAÑAS BARRIENTOS: 18 de mayo de 1967, 50 años del paso a la insurrección
SER PUEBLO, HACER PUEBLO, ESTAR CON EL PUEBLO
La Voz del Anáhuac
18 mayo, 2017
El 18 de mayo de 1967 marca el inicio del camino de “ser pueblo, hacer pueblo, estar con el pueblo” que condujo a la organización de la Brigada Campesina de Ajusticiamiento y del Partido de los Pobres, comandado por el profesor Lucio Cabañas Barrientos.
Hasta entonces, la lucha había sido civil y pacífica. Lucio había estudiado en la Normal Rural de Ayotzinapa, fue su representante ante la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), luego fue dirigente de esta organización estudiantil. Ahí se formó políticamente. Ya como profesor en las comunidades campesinas de Guerrero hizo causa común con los padres de familia que consultaban con él sus problemas agrarios y sociales. Así se convirtió en líder social, reconocido por la gente del pueblo y por ello, comenzó a ser visto como un problema por las autoridades gubernamentales, municipales y estatales. Para desarraigarlo lo enviaron a Durango, pero los pueblos se movilizaron hasta que lograron que regresara a Guerrero. Se dio una lucha contra las medidas discriminatorias impuestas por autoridades escolares que pretendían imponer el uso de uniformes a los niños que apenas tenían la posibilidad de ir a la escuela mal alimentados y vestidos. Lucio apoyó a los padres de familia contra esas medidas. Se exigió la destitución de la directora de escuela pues esos niños serían excluidos de la educación.
El 18 de mayo de 1967 realizaron un mitin en el que el gobierno municipal y estatal pretendieron acabar con el problema ordenando el asesinato de Lucio. Policías municipales y estatales tendieron una emboscada para cometer el asesinato. Pero la gente del pueblo lo protegió y le cubrieron la retirada. Hasta ahí pudo llegar Lucio en su intento por luchar de manera civil y pacífica. No tuvo más alternativa que pasar a la clandestinidad y comenzar otro camino: el de la lucha armada.
No habría ya posibilidades de luchar pacíficamente. El 18 de mayo de 1967 el gobierno ejecutó una masacre. Lucio, protegido por el pueblo, salvó la vida y refrendó su compromiso con el pueblo. La única forma posible era ya con las armas, pero no desde un pequeño grupo insurrecto, sino mediante un trabajo paciente con las comunidades sometidas a la persecución por pistoleros de los hacendados y los cuerpos policíacos y militares. Ese trabajo de construcción de la rebelión popular fue el que Lucio llamó “ser pueblo, hacer pueblo, estar con el pueblo”, convencido de que la revolución pobrista sería posible sólo por ese camino.
Como se describe en los siguientes textos, la lucha del Partido de los Pobres, comandado por Lucio Cabañas siguió ese camino hasta diciembre de 1974, cuando el ejército federal logró emboscarlo y asesinarlo.
Por todo lo que significó la revolución pobrista, ahora, a 50 años de iniciado ese proceso, dedicamos esta publicación al inolvidable Comandante Lucio Cabañas Barrientos.
18 de mayo de 2017.
Lucio Cabañas Barrientos y el Partido de los Pobres
Este 12 de diciembre Lucio Cabañas cumpliría 78 años,
 cayó en combate poco antes de cumplir 36.
por Alberto G. López Limón,
Publicado por Centro de Investigaciones Históricas "Rubén Jaramillo Ménez"
enero de 2009
Lucio Cabañas Barrientos nació en el Porvenir, Atoyac de Álvarez, Guerrero, el 12 de diciembre de 1938. Hijo de Cesáreo Cabañas Barrientos y Rafaela Gervasio Barrientos. Cuando sus padres se separan, Rafaela se unió con Serafín Cabañas. Lucio se crió desde los siete años en El Cayaco, con su abuelo paterno, en casa de su tía Marciana Iturio Serafín, quien lo adoptó como madre de “crianza”, por lo que adoptó el apellido Cabañas, igual que su padre. Durante su infancia, su padre, su padrastro y sus tíos Leonardo Cabañas y Juan Iturio fueron asesinados por pistoleros sin que nadie hiciera justicia. Para poder estudiar la Normal, Lucio se escapó de su casa. En febrero de 1956 entró en la escuela normal Raúl Isidro Burgos, en Ayotzinapa, para terminar su sexto año de primaria. En este lugar se enfrentó con el ausentismo de los maestros, así que organizó a su grupo y logró la remoción del director del plantel.
Emergió de las luchas estudiantiles, primero en la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, y, luego, como militante de las Juventudes Comunistas de México, a partir de su ingreso en 1959. Participó activamente en el movimiento cívico en la deposición del gobernador Caballero Aburto en 1960. Participó como Secretario General de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México de 1962 a 1963. Ya titulado, se vinculó gremialmente con el Movimiento Revolucionario del Magisterio, dirigido en ese entonces por Othón Salazar, y con las asociaciones de padres de familia con quienes tuvo siempre una relación muy cercana. El liderazgo que fue construyendo entre las comunidades fue el resultado de su compromiso con los problemas de los pueblos, entre ellos la explotación forestal, los precios del café y el robo descarado sobre las tasas de impuestos; luchó contra los que se enriquecían a costa del sufrimiento y trabajo de los más pobres, contra la estructura violenta que caciques, pistoleros, gobierno estatal y federal, policías y soldados, agredían a los trabajadores del campo; contra la falta de justicia para el pobre siempre que recurría a la autoridad. En toda esta lucha estuvo siempre al servicio de los “principales” de los barrios y él mismo pasó a ser “principal”, junto a los viejos.
    En abril de 1967 el maestro Alberto Martínez Santiago fue removido de la escuela “Juan N. Álvarez” de Atoyac, por sus ideas progresistas; es reubicado en Coyuca de Benítez. Los padres de familia protestaron y se organizaron, al no ser atendidos, con integrantes de la ACG, CCI y de colonias populares dando origen al Frente de Defensores de la Escuela Juan Álvarez. Aunque fácil de resolver el asunto, la prepotencia y autoritarismo de las autoridades de educación pública fue complicando su solución negociada. El frente de Defensores convocó a un mitin en la plaza central de Atoyac para el 18 de mayo de 1967. El gobierno del estado se decide por la violencia. Envió agentes de la policía judicial con la misión de impedir el pacifico acto y recuperar las instalaciones de la escuela. Ante 2,500 personas reunidas los policías intentaron detener a Lucio y abrieron fuego sobre los civiles indefensos. Incluso se llegó a disparar a la multitud desde las azoteas de las casas aledañas.
Las locatarias sacaron de la plaza a Lucio y se lo llevaron al mercado, de allí se traslada a El Ticuí, de donde regresa a Atoyac. De agosto a noviembre de 1967 recorre junto con los profesores Serafín Núñez Ramos, Hilda Flores Solís y Félix de la Cruz los poblados de La Vainilla, San Francisco del Tibor, San Vicente de Jesús, San Martín de las Flores y Rincón de las Parotas, en la sierra de Atoyac. En este tiempo, promueve reuniones entre miembros de la Unión de Cafeticultores Independientes, adherida a la CCI para invitar a un congreso de productores para el 7 de septiembre para derogar el gravamen del sobreimpuesto de 7.5 centavos/kg al kilo de café y la desaparición de la Unión de productores de Café de Atoyac. Junto con los maestros Juan Mata Cebrián, Serafín Nuñez e Hilda Flores Reinada publica el volante “El Huarachudo, Voz de los Pobres de Atoyac”.
Lucio se sumerge en la clandestinidad. Promueve la organización del Partido de los Pobres. Al principio anda con cinco gentes, después con otros dos, finalmente se queda con la única compañía de Clemente Hernández Barrios. Durante lo que resta de 1967 y 1968 recorre pueblos y barrios de la región. El 67/ 07/ 29 aparece el primer número de “El Huarachudo”. Difunde volantes con llamados a la población para que se sumaran a la naciente organización. Los pueblos mantienen formas de organización comunitaria, tomando acuerdos mediante asambleas, en donde abordan los diversos problemas a los que se enfrentan. Lucio aprende de esas formas de organización y aprende a llevarlas a cabo. Se acerca a las asambleas comunitarias para explicar y promover la necesidad de formar defensas armadas, de acumular esfuerzos para la lucha guerrillera.
       Para Lucio el revolucionario tenía que “proletarizarse”, “meterse al pueblo”, “ser pueblo”, “hacerse pueblo”. Debería de aprehender del pueblo, “sacar la enseñanza del pueblo”, “aprender de él”, “no llegar a enseñar”. Forma círculos de estudio y promueve la movilización de los pueblos en torno a la defensa de los intereses más sentidos por los campesinos (la madera, el café, el acaparamiento, el agio), sin dejar de lado los problemas magisteriales. Busca hacer conciencia de su lucha. Avanza consolidando las más diversas alianzas.
El ejército detecta los círculos de estudio promovidos por Lucio. Los considera reuniones subversivas porque “se les enseña marxismo a los campesinos”. [Exp. DFS 100-10-16-4-72, L9,H 206]
El Partido de los Pobres se forma con una amplia base social. Se sostiene en los Comités Clandestinos organizados en las comunidades (después llamados Comités Revolucionarios del Pueblo). Su brazo armado se denomina Brigada Campesina de Ajusticiamiento, cuya meta era formar el Ejército del Pueblo. En la base de la estructura se encuentran las Comisiones de Lucha, células de apoyo dentro de las poblaciones.
A partir de 1968 Lucio comienza a reclutar a los integrantes profesionales de la naciente Brigada Campesina de Ajusticiamiento, constituida por dos tipos de integrantes:
a) los combatientes transitorios (campesinos que formaban parte de las bases del Partido y que se decidían a unirse a la Brigada durante tres meses como combatientes, para luego regresar a sus lugares de origen y promover al Partido en sus comunidades, y,
b) los combatientes fijos, los cuales se dedicaban de tiempo completo a la lucha político-militar. En realidad, los tres meses nunca fue un tiempo rígido, se acordaba previamente con Lucio, las partes quedaban de acuerdo. La BCA-PDLP, además, se forma por bases de apoyo logístico, personal que permite mantener contacto con las gentes que quieren establecer relaciones con Lucio. Otros militantes se integraron a la lucha en plataformas externas a la región, en particular al sector magisterial y al MRM, así como de delegados de varios grupos armados del país que se comisionan a establecer contactos con la BCA-PDLP a fin de incorporarlos a su seno.
       Al principio las actividades de recuperación de fondos económicos se concretan a pequeñas sumas, misiones de información y expropiación viables. El PDLP cuenta con un núcleo de comandancia de gran lealtad, alta capacidad y mucha rotación de milicia. Su área de acción predominante fue la sierra de Guerrero, aunque tuvo también varias células operando en Michoacán, la región Huasteca, en áreas urbanas diversas y en la Ciudad de México. El tamaño de la brigada era de una gran elasticidad. Siendo pequeña podía crecer según la tarea planeada y podía tener actividad permanente sin mucho desgaste. La lucha de los pobres se extiende y arraiga en la sierra guerrerense de Atoyac, Tecpan y Coyuca, ejerciendo control sobre la misma, donde logra hostigar con efectividad al Ejército Mexicano.
La BCA-PDLP nace con trece elementos fijos. Al terminar la primera mitad de 1968 opera con 17 hombres en La Remonta-El Porvenir, municipio de Atoyac. El Ejército detecta al grupo armado, pero subestima su influencia y lo considera únicamente como una gavilla. [Exp. DFS 100-10-1L, 32,H 124]
En agosto de 1968, la BCA-PDLP ejecuta a Tinito Villegas, de Cacalutla. El 11 de octubre se publica en el periódico La Verdad, un desplegado firmado por Lucio, exigiendo a las autoridades el cumplimiento de las leyes y el encarcelamiento del Ejecutivo del estado y su gabinete. La influencia personal de Lucio con los comisarios ejidales y con las reservas o guardias rurales de la región, resulta de particular importancia para el desarrollo del movimiento.
El 14 de noviembre de 1968 el Ejército Mexicano emprende su primera ofensiva contrainsurgente contra las fuerzas político-militares de la ACNR y del PDLP. Moviliza las fuerzas conjuntas de la XXVII y XXXV Zonas Militares para concentrarlas en los poblados de Campo Amor, Santo Domingo y Puerto Gallo, municipios de Atoyac y Tlacotepec.
Con la salida del núcleo militar de la ACNR de la zona de operaciones y su traslado a San Luis Acatlán, el Estado Mayor de la Defensa Nacional aprueba la Operación Rastrilleo, consistente en peinar regiones completas donde se supone se esconde Genaro Vázquez Rojas. La ACNR intenta hacer crecer su influencia en Ilatenco y Tierra Colorada. Desde ahí dan a conocer el No. 4 de la gaceta El Cívico, aparecido el 13 de mayo de 1969. Se producen las primeras detenciones desapariciones de personas, sin producir mayores resultados para los fines planeados.
La Operación Amistad se lleva a cabo del 25 de julio al 13 de agosto de 1970, de manera conjunta entre la XXXV y XXVII Zona Militar sobre el territorio de Ilatenco, Tlaxcalixtlahuaca, Tierra Colorada, Pázcala, Colombia, Atenco y El Rincón. Es el inicio de las operaciones contrainsurgentes que dejaran miles de torturados, secuestrados, ejecutados extrajudiciales, desaparecidos, presos inocentes procesados, genocidio, matanzas y muchas otras formas de violaciones a los derechos humanos.
De mayo de 1970 a mayo de 1971 la directiva del PDLP recae en Lucio, César, Eduardo, Eugenio y El Doc. Cuenta con 13 elementos fijos. Tiene reuniones periódicas de balance y para tomar decisiones. Desde 1969 la BCA-PDLP recibe en su seno con objetivos de formación militar a elementos de otros grupos guerrilleros del país. Para 1971 se incorporan elementos de La Partidaria, grupo que meses más tarde formará la Liga Comunista 23 de Septiembre.
El 20 de julio de 1970 la BCA-PDLP secuestra al rico ganadero Juan Gallardo Vega; por su rescate reciben $100,000.00. Posteriormente, en el puerto de Acapulco recuperan en un asalto $15,000.00. Con el dinero compraron armas.
Para marzo de 1971, el PDLP ha extendido su zona de influencia. Desarrolla un brazo político militar en Aguascalientes, bajo el nombre de Fuerzas Revolucionarias Armadas Socialistas. El comando asalta el Banco Agrícola y Ganadero obteniendo $395,000.00. El 16 de abril de 1971 otro comando asalta el banco de Comercio en Empalme, Sonora. Sin embrago, al poco tiempo son detenidos todos sus integrantes.
En marzo de 1971 inicia la Operación Telaraña, plan que define la actuación de los elementos militares en función a la observancia y aplicación de procedimientos de operaciones irregulares en su aspecto relativo a contraguerrillas. Se inicia la noche del 30 de abril y culmina el 1 de mayo de 1971. En las primeras horas se secuestra al padre de Genaro Vázquez y a familiares cercanos de Lucio Cabañas, a simpatizantes, y a población no relacionada con el conflicto armado. Decenas de detenidos son concentrados en el Cuartel de Atoyac y posteriormente en el Campo Militar No. 1. La operación militar fue directamente coordinada por el Secretario de la Defensa nacional, General de División Hermenegildo Cuenca Díaz; el Jefe de la Policía Judicial Federal Militar, General de Brigada Vicente Fonseca Castro; el Coronel Venustiano Carranza Tijerina y el General Fonseca Castro. El Presidente Echeverría fue enterado de todas las detenciones ilegales. [Exp. DFS 100-10-16, L 3H, 133]. A las detenciones, le siguieron los bombardeos aéreos (como el ocurrido el 14 de mayo de 1971 en El Refugio contra combatientes de la ACNR) y las ejecuciones extrajudiciales.
Lucio se plantea la meta de expandir la labor del PDLP a otros estados del país. A mediados de 1971 a través de Salvador Ángeles Salas, Ramón López Sánchez, intenta organizar un brazo armado en el estado de Veracruz. Elementos de la Dirección Federal de Seguridad detiene a la mayor parte de los participantes. En julio de 1971 había fundado, al lado del profesor Filemón Bahena Román las Fuerzas Revolucionarias Armadas Socialistas. El 03 de enero de 1972 un comando bajo las órdenes de Abelardo Velásquez Cabaña intenta infructuosamente implantar un núcleo revolucionario en Chiapas. El 17 de enero de 1972 sus esfuerzos por desarrollar la guerrilla en Sonora fracasan al ser detenido la mayoría de sus participantes integrantes de la Brigada 10 de Julio. A nivel de apoyo urbano, un grupo de líderes universitarios expulsados de la Universidad Autónoma de Guerrero, entre los que se encuentra Carmelo Cortés, se incorpora a las filas del PDLP. Juan García Costilla y Nicomedes Fuentes García forman el Movimiento Armado de Liberación 8 de Octubre. Posteriormente le cambian el nombre constituyendo las Fuerzas Armadas de Liberación; se coordinan con Carmelo. A principios de 1974 realizan el robo de armas a la Base Naval de Icacos, contando con cerca de 40 integrantes.
El 06 de enero de 1972 un comando de la BCA-PDLP secuestra al director de la Preparatoria No. 2, Jaime Farell Novelo. El 13 del mismo mes son detenido los participantes y liberado el secuestrado. El 02 de febrero de 1972 soldados detienen a dos ex guerrilleros; después de ser torturados señalan la ubicación de dos campamentos de la BCA-PDLP. Columnas volantes de la XXVII Zona Militar toman por asalto los campamentos de El Posquilete: “Los Mangos” y “Las Patacuas”, decomisando material de guerra y deteniendo a varios guerrilleros. Son trasladados al Cuartel donde son torturados. Fruto de “los interrogatorios”, el ejército detecta y toma por asalto los campamentos “Los mangos”, “Las Pascuas”, “El Escorpión”, “El cascabel”, “La Martica”, “La Palma de Coco”, “El Chiflón”, “Los Cayacos”, “El Jabalí”, “La Sorpresa”, “El Winduri”, “San Martin” y “El Moreno”, además de las huertas de algunos de sus partidarios, como los de Bartolo Silva en La Remonta, la de Pascual Cabañas en El Imperial y la de Domitilo Barrientos en El Encanto, así como en el Cerro de La Silleta. Son detenidos docenas de personas, la mayoría recupera su libertad, pero algunas son desaparecidas.
En febrero de 1972, la dirección del Movimiento de Acción Revolucionaria contacta con Lucio. Wenceslao José García y Arnulfo Ariza acuerdan con Lucio de enviar hombres de primera línea formados en Corea del Norte para apoyar las tareas de formación militar de la BCA. Diez “marinos” se instalaron de tiempo completo con los militantes de la BCA. Solidariamente el MAR envía armas, parque y dinero, producto de un asalto bancario efectuado en Acapulco, a la BCA.
El 15 de marzo de 1972 un comando de la BCA, donde participa Lucio, secuestra a Cuauhtémoc García Terán, hijo del acaparador de café, funcionario del Banco de Crédito Rural, Carmelo García Galeana. Se pide por su vida tres millones de pesos y diez mil volantes con el ideario del PDLP. A partir del 20 de abril agentes de la policía judicial y, fundamentalmente, elementos del Ejército Mexicano comienzan a detener masivamente a supuestos integrantes de la BCA-PDLP. Ese día se realiza un cateo donde son detenidas siete personas en el Instituto México Acapulco; todas se encuentran desaparecidas. Hasta ese momento existen 15 personas desaparecidas.
El 25 de junio de 1972 se inicia la ofensiva del PDLP. Ese día, en Arroyo Las Piñas, a dos kms. y medio de San Andrés de la Cruz, rumbo a Santiago La Unión, fuerzas de la BCA-PDLP emboscan a tropa del Ejército Mexicano. Mueren diez soldados (un teniente y un sargento, los demás de tropa) y dieciocho heridos con lesiones moderadas. Los rebeldes no sufren ningún herido. Tras el ataque, los guerrilleros se trasladan a su campamento en el cerro de La Patacua, donde se aprueba su plan anual 1972-1973, contemplando tres ataques al Ejército, un secuestro económico y otro político, y se designa una nueva dirección. Los mandos de la DFS reconocen que con esa acción han “dejado la fase de la subversión y entran de lleno a la lucha abierta como guerrilla, actuando como fuerza popular” en contra del Ejército y las fuerzas de seguridad. [Exp. DFS 100-10-16, L3] Antes de la emboscada los pelotones instalados en los pueblos para controlar a los habitantes, estaban a cargo de sargentos. Después de la emboscada pusieron partidas militares a cargo de puros tenientes.
En respuesta al ataque guerrillero, la zona militar desata una brutal represión contra la población civil. Se rodea el poblado de San Francisco del Tibor el 27 de junio de 1972, concentró a los hombres en la cancha y se lleva secuestrados a 35 campesinos. Lo mismo sucede en los poblados circunvecinos. Aunque ninguno había participado en la emboscada, los militares, a través de la tortura, lograron que confesaran su supuesta participación. Todos los acusados fueron trasladados a la Penitenciaría de Acapulco y sentenciados a 28 años de cárcel.
La dirección del MAR decide fortalecer a la BCA-PDLP y envía el traslado a la sierra de Saúl López de la Torre, Marina Ávila Sosa, Fabián Teporaca, Inés y Roque. A su vez Los Procesos refuerzan con Héctor Escamilla Lira e Isadora López Correa. Todos ellos forman parte del comando que realiza el segundo ataque a las fuerzas armadas el 23 de agosto de 1972; después de lo cual bajan de la sierra. La BCA se divide en dos. Una se traslada al campamento de Los Jicotes y la otra a Tres Pasos. Wenceslao José García, integrante de la dirección del MAR-23S, en agosto de 1972 con Lucio Cabañas para invitarlo a la reunión nacional que se llevaría a cabo el próximo año en la Ciudad de Guadalajara.
El 23 de agosto de 1972 la BCA-PDLP embosca por segunda ocasión a tropas del Ejército Mexicano. Ahora, en Arroyo Oscuro, delante de San Andrés de la Cruz. Participan 20 guerrilleros. Mueren 18 soldados, hay 16 heridos y resultan ilesos 6. Los prisioneros son curados y puestos en libertad por los rebeldes sin sufrir ningún tipo de represalia. El Ejército calcula que fueron 150 personas las que participaron. Al día siguiente, en su análisis, el Teniente coronel de Infantería Diplomado del Estado Mayor, Jefe de la Sección de Inteligencia, Luis Mario Vargas, señala que “La población civil en el área de Atoyac de Álvarez, continúa con su actitud de descontento contra el gobierno y repudio al Ejército. Actitud motivada por el bajo nivel de vida que confronta y el abandono que sufren por parte del gobierno de la República”. “Los grupos que han atacado a las fuerzas militares, cuentan con todo el apoyo, voluntario o por temor o amenaza, de la gente de la región, ya que de otra forma se dispondría de información acerca de ellos. No es creíble que nadie se dé cuenta de que un grupo numeroso de individuos armados (en el último caso cerca de 100) se reúna o se desplace. Fácilmente los lugareños pueden identificar a quienes forman parte de su comunidad o a quienes no forman parte de ella”. “Se plantea al C. Presidente de la República la conveniencia de llevar un gran impulso económico al área, como un medio de disminuir el descontento y sobre todo la ayuda de las regiones a quienes se oponen con medios ilícitos”. El 25 de agosto son movilizados cinco batallones de infantería y 10,000 policías del Estado, coordinados por el General Javier Fonseca de la Dirección de la Policía Judicial Federal Militar.
Incapaces de encontrar al núcleo armado, las represalias se dejan sentir contra la población civil. Entre el 28 de agosto y el 5 de septiembre de 1972 son detenidas más de 91 personas de El Quemado, a las que se les unieron 15 más de otras poblaciones aledañas. 34 de ellas fueron trasladadas a la Penitenciaría de Acapulco el 7 de septiembre, las demás son trasladadas al Campo Militar Nº 1. Casi al año, los presos de ambas emboscadas son puestos en libertad al retirarse los cargos por parte de la autoridad competente. A partir de ese momento el Ejército Mexicano dispondrá una política genocida en contra de los campesinos. Ya no entregará a sus detenidos a la autoridad civil, dispondrá de ellos a su arbitrio. La XXVII Zona Militar de Atoyac es habilitada, a partir de entonces, como campo de concentración. En El Quemado el Ejército se llevó a ancianos, jóvenes y adultos; sólo dejó mujeres y niños. Unos son liberados (varios murieron al poco tiempo como consecuencia de las torturas recibidas), muchos enviados al Campo Militar de Pie de la Cuesta en Acapulco, otros más al Campo Militar Nº 1, donde desaparecieron. Los detenidos no tenían nada que ver con los hechos que se les imputaban. Además, el Ejército impidió a las familias de los detenidos contratar mano de obra para la cosecha anual de su café, con lo que destrozaron la economía familiar de los habitantes, además de dejarlos endeudados con los préstamos a cuenta de su cosecha.
El 20 de septiembre de 1972 la guerrilla ataca la Partida Militar acantonada en Tepetixtla, Guerrero. Lo que resta del mes y el siguiente, el Estado refuerza su presencia en la zona del conflicto a través de obras públicas que forman parte del nuevo Plan Integral de desarrollo del Estado y recrudece la represión en la región. El Ejército hostiga a las comunidades. Detiene a los pobladores acusándolos de abastecer al PDLP. El 24 de septiembre de 1972 las 50 casas de los pobladores de los Llanos de Santiago de la Unión, incluyendo la capilla evangélica, son incendiadas por los soldados. La población huye; son despojadas hasta la fecha de la mayor parte de sus tierras. Se siguen produciendo detenciones desapariciones. Ya suman 36 los casos de desaparecidos.
El 03 de octubre de 1972, bajo la Orden de Operaciones 21, a iniciativa del General J. Solano Chagoya, Comandante de la XXVII Zona Militar, aprobada por el Secretario del Ramo, se divide el área de operaciones en cuatro zonas de contraguerrilla, asignando a cada una de ellas a una Compañía de Fusileros de los Batallones de Infantería 19º, 27º, 48º y 49º. Para adecuar la táctica contrainsurgente, se cambian las autoridades militares. A partir del 01 de noviembre de 1972 la XXVII Zona Militar queda al mando del General Juan Manuel Henríquez Rodríguez. En Atoyac es destacado el 27º Batallón de Infantería al mando del Coronel Maximino Gómez Jiménez. En el mismo lugar, el 50º Batallón al mando del Coronel Alfredo Rubén García Cruz. En Cruz Grande se encuentra el 48º Batallón de Infantería al mando del Coronel Roberto Heile Rangel. Y en la plaza de Acapulco el 19º Batallón de Infantería al mando del coronel Ramón Rocha Guiar. La medida se completa el 06 de diciembre de 1972 con el envío de oficiales de sanidad militar, enfermeras y otros elementos para efectuar labor social en el área El Paraíso, Tepetixtla y Atoyac de Álvarez.
Mientras tanto, en noviembre de 1972 se lleva a cabo en el campamento “El Venado” la Conferencia Nacional de Grupos Armados. Participan representantes del PDLP, MAR, “Los Guajiros”, un grupo en formación de Morelos encabezado por Vicente Estrada Vega y, aunque no formaba parte de los grupos armados, del MRM, a través de Inocencio Castro Arteaga. A su interior se formaron dos tendencias. Por un lado, los que se definieron por la creación de una Coordinadora Nacional Revolucionaria, aglutinados en torno a la Organización Partidaria, manifestándose porque la Conferencia terminara en la constitución de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, a través de la fusión de los aparatos militares de las distintas organizaciones. Por el otro, la posición sostenida por el PDLP, aceptando la necesidad del intercambio de gente y experiencia entre los diferentes grupos revolucionarios existentes, pero sin llegar a la fusión, cediendo su autonomía. La primera tendencia subordinaba el trabajo del campesino al proletario, la segunda consideraba al campesino como el protagonista verdadero del proceso revolucionario. Al final, se acepta el traslado de militantes urbanos al campamento guerrillero de la BCA-PDLP con el objetivo de intercambiar experiencias y continuar platicando sobre la posibilidad de unificar el movimiento revolucionario armado.
En diciembre, la BCA-PDLP realiza asambleas en La Sidra, Tres Pasos y El Cacao. Continúan reclutando militantes. Eran bien recibidos por la población. El 25 de diciembre en la localidad de Salto Chiquito incluso tomaron parte de un baile celebrado en su honor por la población. Meses después Salto Chiquito fue arrasado por tropas del Ejército Mexicano.
Debido a la parasitosis o amibiasis que padecía, lo que le provoca fuertes dolores de cabeza, en diciembre de 1972 Lucio baja de la sierra para recibir atención médica en la Ciudad de México, además de reforzar sus vínculos personales que tenía con muchos maestros de distintas partes del país desde que había militado en la FECSM y el MRM. Queda como responsable de la BCA Carmelo Cortés Castro. En el D. F., Lucio se hospeda en la casa de Alberto Salvador Ulloa Borneman. Durante un mes y medio, es atendido por el doctor Ignacio Madrazo Navarro, quien lo somete a un angiograma, lo diagnostica y le receta medicinas y reposo. Sin embargo, el líder guerrillero usa el tiempo para contactar a simpatizantes en Michoacán, Aguascalientes, Sonora, Durango, Veracruz (donde se reúne con el Pbro. Carlos Bonilla Machorro) y Morelos, donde recluta sobrevivientes del jaramillismo. Además, organiza un comando mixto de militantes de la BCA, M23S, Liga Comunista Espartaco y Movimiento Jaramillista, para expropiar la sucursal bancaria del Banco Comercial Mexicano en la SEP, el 13 de abril de 1973.
Durante los cuatro meses de ausencia de Lucio, enero a abril de 1973, la directiva del PDLP recae en Carmelo Cortés Castro y Carlos Ceballos Loya. Al dejarlos temporalmente Lucio, se trasladan al campamento “Las Vacas”, cerca de Salto Chiquito. En marzo de 1973 se trasladan a la sierra de Guerrero el máximo responsable de Los Procesos, Ignacio Arturo Salas Obregón, Wenceslao José García, Julio y Leopoldo Angulo Luken. Dialogan con Carmelo y demás elementos de la BCA. Encabezados por Rodolfo Gómez García, El Viejito, los elementos de La Partidaria plantean la destitución de Lucio para poner en su lugar a Carmelo, pues consideran que el PDLP no tiene la posibilidad real de erigirse en la vanguardia del proletariado, pues su composición predominantemente campesina no se lo permitía. Su única alternativa es la de sumarse al nuevo partido que estaban impulsando a nivel nacional. Además, Carmelo toma la iniciativa de cambiar los lineamientos programáticos del PDLP. Elabora el documento conocido como Segundo Ideario del Partido de los Pobres, donde se habla de la revolución socialista, de destruir el estado burgués y explotador, de formar un gobierno de todos los trabajadores. En esos días, Aurora de la Paz Navarro del Campo, quien se había separado de Aníbal, ambos del MAR, se une amorosamente a Carmelo.
En febrero de 1973 se propone y planea el secuestro de Francisco Sánchez López, el cual se realiza el 7 de abril. Al negarse la familia a pagar todo el monto del rescate, sin consultar a Lucio, la BCA-PDLP ajusticia el 18 de abril al secuestrado.
El 23 de abril de 1973 se produce la masacre de Los Piloncillos. Ese día, a las 9:00 de la mañana, cien elementos, entre ellos 15 vestidos de civil, del 27º Batallón de Infantería y de la XII Zona Militar al mando del Coronel Salgado Salgado y del Comandante de la Partida Militar de El Paraíso, toman por asalto la comunidad de Los Piloncillos, Atoyac de Álvarez; allanan diversos domicilios, sacan a sus moradores de sus casas con lujo de fuerza y brutalidad. Toda la población es concentrada en la cancha de juego del poblado. Delante de todos, los soldados separan a Eleazar Álvarez Jacobo (18 años), Santín Álvarez Ocampo (24 años), Toribio Peralta Rivera (17 años); Saturnino Santillán García y Crescencio Reyes Laguna (70 años), los forman frente a la escuela y, colocados frente a la pared, son acribillados y rematados con el tiro de gracia. De ahí, los soldados se fueron a la casa de Saturnino Sánchez García (60 años), quien estaba inválido y sentado, y en presencia de su familia es pasado por las armas con más de cien impactos. Al salir del poblado, los soldados dejaron en el río dos bombas molotov. En la subida de Arroyo Grande fueron recogidos por helicópteros para ser trasladados al Cuartel de El Paraíso. Nunca se investigó. Se falseó la información. La impunidad prevaleció. El número de desaparecidos a llegado a los 44.
El comando urbano del PDLP de la Ciudad de México es capturado el 21 de abril de 1973. Ese mismo día, elementos del Ejército Mexicano secuestran en San Vicente de Benítez a siete supuestos milicianos de la BCA-PDLP; seis de ellos hasta la fecha se encuentran desaparecidos. Durante el resto del mes y del año se incrementan alarmantemente los casos de detenidos desaparecidos por soldados. El 27 de abril Lucio se reintegra a la BCA a través del campamento del “Nanchal”. Se dedica a organizar la Segunda Asamblea Anual del PDLP, la cual se realiza del 18 al 20 de mayo de 1973, en el Campamento de El Ciruelar, con la asistencia de 200 personas; cien del PDLP y las otras cien de organizaciones afines: Liga Comunista Espartaco, Movimiento de Acción Revolucionaria, Unión del Pueblo, Comando 2 de Octubre de Aguascalientes, PCM, MRM, organizaciones estudiantiles guerrerenses, Frente Jaramillista de Morelos. Al final se elige una nueva directiva dirigida nuevamente por Lucio. En la asamblea se discute la línea estratégica de la BCA y se elabora un comunicado. Sin embargo, el problema del liderazgo se prolonga hasta que Lucio provoca, utilizando todos sus recursos carismáticos, la expulsión temporal de Carmelo de la BCA-PDLP. El 13 de junio Carmelo y diez milicianos más dejan el campamento para jamás regresar. En la ciudad deciden formar las Fuerzas Armadas Revolucionarias, tratando de convertirlas en el brazo armado urbano del PDLP, a lo cual se opone tajantemente Lucio. Lucio refuerza su liderazgo expulsando del seno de la BCA-PDLP toda disidencia. El 10 de julio de 1973 expulsa a todos los integrantes de La Partidaria. 15 cuadros experimentados en la lucha militar abandonan para siempre el campamento. Se reintegran a la naciente Liga Comunista 23 de Septiembre (formada en abril de 1973). La posibilidad de unir a todo el movimiento revolucionario nacional fracasa por los diversos liderazgos, pues nadie quiere dejar la dirección de su Organización revolucionaria. Solo la parte del MAR que no se fusiona en la LC23S mantendrá hasta el fin relaciones de coordinación revolucionaria con el PDLP. En agosto de 1973 el PDLP ejerce un control bien establecido sobre una amplia región de la Sierra.
A su reincorporación en la sierra, Lucio planea la extensión del movimiento armado a otros lugares de la República. Los hermanos Jorge Francisco y Moisés Pérez Cipriano en coordinación con Abelardo Morales Gervasio, Rammel, realizan varios intentos en Bolaños, Jalisco. Fracasan. Más adelante, se les comisiona a formar una célula en Acapulco, dando origen al Comité Emiliano Zapata; el comando realiza una expropiación a un pagador de la obra El Farallón, logrando obtener $18,000.00. En julio de 1973 llegan a la sierra un cargamento de armas enviadas por sus colaboradores de Durango. Se distribuyen entre la Sierra de Atoyac y Ometepec, donde la BCA-PDLP comienza a desarrollar una nueva zona guerrillera. Con el apoyo del MAR, se da origen a las Fuerzas Armadas del Pueblo, conducidas bajo la dirección conjunta de Horacio Arroyo Souza y Ángeles Salas Salvador. El 13 de septiembre de 1973, con la ocupación militar de la colonia Rubén Jaramillo en Morelos y la detención de elementos del MAR, la Dirección Federal de Seguridad detecta la presencia guerrillera en la Huasteca. El Ejército Mexicano desarrolla una operación de cerco y aniquilamiento durante diez meses hasta que desarticula el movimiento guerrillero.
Horacio Arroyo Souza, Rubén Palafox, Roberto, Conrado, Víctor, Ingeniero agrónomo egresado de la Universidad Nicolaíta, de 27 años de edad, es detenido desaparecido en agosto de 1974, en la Huasteca Potosina, detenido cerca de la mina El Chico, Hidalgo, por tropas del Ejército Mexicano. Comanda los esfuerzos unitarios entre el MAR y el PDLP en la zona de la Huasteca. Miembro de dirección nacional del MAR. Nace en el Rancho El Zapote, Tiquicheo, Michoacán. Recibe entrenamiento militar en Corea del Norte, donde funge como comandante del segundo y tercer grupo. En México, dirige el Comando de Exploración del MAR. Se incorpora a la LC23S. Después se retira. Junto con Ángeles Salas Salvador, Castro Fuentes Isidro, El Vendal, Pablo Santana López, son los responsables de abrir un foco revolucionario o un brazo armado de la BCA-PDLP en la Huasteca Hidalguense. No se sabe el destino final del comando que guiaba; si murieron combatiendo, si fueron fusilados o si los trasladaron al cuartel militar Pachuca, donde los desaparecieron o ejecutaron extrajudicialmente. Sobrevive el pequeño grupo del profesor Ángeles Salas. Aun no se ha hecho el recuento total de desaparecidos y ejecutados extrajudiciales dejados en la lucha contrainsurgente contra las comunidades campesinas e indígenas de la Huasteca Hidalguense durante 1973 y 1974.
En agosto, la BCA-PDLP reanuda su campaña ofensiva contra el Ejército Mexicano. Para ese entonces prácticamente ejerce un gobierno autónomo, popular y democrático. Lucio se dedica a resolver todo tipo de asuntos en las poblaciones, desde las necesidades médicas, escases de dinero, alimentación; da medios para los traslados, consejos, impone orden dentro de los pueblos. Ejerce la autoridad política y administrativa. Apoya con los recursos económicos conseguidos por la BCA-PDLP cuanto puede a los pueblos y sus comunidades. Se fortalecen mutuamente la BCA y las Comisiones de Lucha de los pueblos. El 24 de agosto la BCA-PDLP ataca un vehículo militar; son heridos un sargento y un soldado. Durante todo el mes de septiembre de 1973 la BCA mantiene sitiada Tepetixtla, con la guarnición militar acantonada. A fines de octubre los milicianos se extienden a la sierra de Chilpancingo. El PDLP comienza a cobrar impuestos de guerra al maderero del poblado de San Cristóbal, materializándose en la entrega de 60 pares de botas Tempac a la BCA el 08 de noviembre de 1973.
A partir de noviembre de 1973 la situación existente, en la que los guerrilleros comienzan a pasar de la guerra de movimientos a la guerra de posiciones, la región pasa a convertirse en un escenario de guerra. A principios de mes, el campamento guerrillero se establece cerca de San Cristóbal, Chilpancingo, en un lugar denominado Los Riegos. Se encuentran concentrados entre 100 y 150 guerrilleros. Son detectados por la inteligencia militar de la SEDENA y de la DFS. Con la Operación Luciérnaga, el Ejército Mexicano desata una feroz contraofensiva para recuperar el control territorial de la Sierra de Coyuca. Comienza a llenar de tropa la zona. Da un paso más en su política de genocidio. Desconoce la dignidad humana del detenido y los convierte en una cosa, en un “paquete” a partir del 22 de noviembre de 1973, los cuales pueden ser desechados al arbitrio de sus torturadores.
El 11 de noviembre de 1973 los rebeldes de la BCA, comandados por Lucio, chocan contra cerca de 300 elementos de tropa, entre los poblados de Yerbasantita y Las Compuertas, en la Sierra de Coyuca de Benítez; muere un rebelde, un sargento, un cabo y dos soldados. Lucio y sus compañeros deciden retirarse hacia Santa Rosa, donde Lucio conoce a quien será su última esposa, Isabel Ayala Nava, con quien procrea una niña, a la que le ponen el nombre de Micaela. El 13 de noviembre, tropas del ejército ubican y toman por asalto dos campamentos de los guerrilleros. Se envían tres columnas volantes para localizar y aniquilar la BCA-PDLP. Dos días después, se ordena a la totalidad de la partida militar de Ciudad Altamirano taponear la posible ruta de escape de los rebeldes. El 18 el ejército toma posiciones por distintos lados organizando el asalto en columnas volantes con el fin de cercar a la BCA-PDLP. Los guerrilleros se ven forzados a dispersar su contingente, por lo que se producen varios enfrentamientos cercanos en tiempo y lugar en La Llave, Los Riegos, Yerbasantita, Las Trancas y Santa Rosa. En el paraje La Llave, al oeste de Yerbasantita, la brigada de Lucio (conformada por tres personas), armado con carabinas M-2, montan una emboscada contra los elementos del 32º Batallón de Infantería; el ejército tiene cuatro muertos, un herido y un desaparecido, la BCA un muerto, un detenido que después es ejecutado extrajudicialmente y otro que logra huir (Lucio). En los Riegos los rebeldes se enfrentan por dos lados contra 520 soldados. Logran replegarse y huir por arriba del cerro, donde ya no fueron seguidos; son detenidos el ingeniero Agustín Álvarez Ríos y Raúl Castañeda Peñaloza, Armando. También se produce otro enfrentamiento en Yerbasantita, dirigido por Lucio. El ejército tiene entre 20 a 25 heridos y 12 muertos. Sin confirmar, se tiene la información de que en Las Trancas la BCA-PDLP sufre, en un enfrentamiento contra soldados, 30 muertos. Algunos fueron enterrados y otros dejados para que los campesinos los encontraran y enterraran. El 25 se produce otro choque en Santa Rosa entre tropas del Ejército y la BCA-PDLP. Se continúan las detenciones ilegales y el acrecentamiento de las desapariciones forzadas. Lucio decide regresar a la Sierra de Atoyac. Para fines de diciembre la lista de desaparecidos se ha incrementado a 55.
A finales de 1973 y principios de 1974, la BCA-PDLP se ve en la necesidad de ajusticiar a varios traidores. Salvador Baltasar, José Benítez (en enero de 1974), Enrique Juárez Alvarado (cuyo encargo recae en Lucio, su esposa Isabel Ayala y otros tres milicianos); en enero de 1974 los hermanos Agustín y Josefina Mesino, Miguel Ángel, El Panadero, José Natividad Paco, Tibe Paco, Juan Ponce Fierro, Alfredo Rojas Vela, Rosendo Serna Ramírez, director del periódico “El Rayo del Sur”.
A fines de 1973, a través del maestro Inocencio Castro Arteaga, también militante del MRM, el senador Rubén Figueroa le dirige una carta a Lucio proponiéndole entablar pláticas para pacificar al estado de Guerrero. Los guerrilleros rechazan la solicitud de la carta. En enero de 1974, la directiva de la BCA comisiona a los profesores Pedro Hernández Gómez, Ramiro, y Inocencio Castro Arteaga, Gilberto, se trasladen a la Ciudad de México con el fin de estudiar los hábitos y costumbres del senador Rubén Figueroa Figueroa para que, de ser posible, fuera secuestrado. La fuerte escolta usada por el senado disuade a los guerrilleros a llevar a cabo por el momento su cometido. A la semana, los comisionados se encuentran nuevamente en la sierra. A Pedro Hernández se le comisiona hasta abril de 1974 la tarea de politizar a diferentes pueblos de Atoyac y a reclutar nuevos elementos para la lucha guerrillera.
El 15 de febrero de 1974 se produce un nuevo enfrentamiento en la sierra de Atoyac entre fuerzas del Ejército Mexicano y de la BCA-PDLP. Mueren dos soldados. El 20, a 5 kilómetros al oeste del Barrio Los Enríquez la Patrulla Meza choca contra una brigada de la BCA-PDLP, causándole dos bajas.
A partir del 05 de marzo de 1974, con la detención del miliciano de la BCA-PDLP Pedro Sonora Mendoza, por agentes de la Policía Judicial del Estado, por órdenes del Gobernador, coordinado con el Procurador General de Justicia del Estado, violando las garantías constitucionales, los detenidos por los cuerpos de seguridad policial serán trasladados y puestos a disposición de la XXXV Zona Militar. En vez de que el poder militar entregue los detenidos al poder civil, éste entrega civiles a los militares en el tiempo en que ya es evidente el ejercicio de la política de desaparición forzada.
El 16 de marzo de 1974 la BCA-PDLP embosca a la policía montada en el tramo Coyuquilla Norte, Coyuquilla Sur. En respuesta, el ejército ocupa Río Santiago, saca a todo el poblado de sus casas. Detienen a varios habitantes y, en presencia de todos, los someten a brutales torturas. Al siguiente día, la BCA, con Lucio al frente, ocupa temporalmente el poblado; 14 jóvenes se les suman. En los siguientes días nuevos reclutas se integran a la fuerza revolucionaria. El 21, por equivocación, una brigada de la BCA-PDLP, formada por 20 guerrilleros al mando de Pedro Hernández Gómez, Ramiro, al montar una emboscada contra agentes judiciales en El Cacao, abren fuego y matan a un trabajador de la Comisión Federal de Electricidad. Tres días después, la brigada se traslada a El Valle, donde intentan infructuosamente emboscar a tropas del Ejército. Se trasladan a El Salto, con los mismos resultados; se trasladan al Cerro de San Andrés y posteriormente a El Saltito donde se unen a las fuerzas comandadas por Lucio.
El 22 de marzo los rebeldes llegan a El Cacao, se reúne toda la comunidad en la cancha; se celebra, durante una hora y media, una asamblea popular precedida por Lucio. Al siguiente día sucede lo mismo en el poblado de San Juan de las Flores. En todas las asambleas que participa, Lucio expone las razones por las cuales se encuentran levantados en armas e invita al poblado a unirse en la lucha contra los gobiernos estatal y federal y derrocar al régimen actual. Los campesinos de Las Cataratas le brindan hospitalidad y alimento a los integrantes de la BCA-PDLP.
Entre el 08 y 10 de abril de 1974 tropas de la XXVII Zona Militar toman por asalto dos campamentos guerrilleros capturando 51 mochilas con ropa, documentación, cintas grabadas por Lucio, medicamentos y correspondencia. Los datos más el trabajo de las columnas volantes permiten la detención de más activistas del PDLP y de la BCA, muchos de ellos se encuentran desaparecidos. A partir del 22 de abril se intensifica la movilización de tropas. De marzo a mayo se eleva alarmantemente el número de personas detenidas desaparecidas. Incluso se producen desapariciones en las redes urbanas del PDLP en la Ciudad de México. El número de desaparecidos se incrementa a 99 casos registrados.
Durante las semanas que pasaron desde la primera negativa a conceder una entrevista al senador Figueroa, el tío de Lucio, Luis Cabañas Ocampo, en diversas ocasiones llega al campamento guerrillero reiterando la propuesta de Figueroa. El 12 de abril de 1974, la dirección de la BCA-PDLP, en la primera semana de abril, decide aceptar la realización de la entrevista. Sin embargo, se toma la decisión equivocada de secuestrar al senador como una manera de solucionar los problemas de crecimiento y fortalecimiento interno de la guerrilla, además de imponer la lógica de guerra. El secuestro le da enorme publicidad al PDLP. A través de Pascual y Luis Cabañas Ocampo, tíos de Lucio, se concertan las condiciones del lugar y fecha del encuentro. Las condiciones que exigen que acate el Ejército Mexicano, su retirada provisional de la zona de combate, son negadas por el Secretario de la Defensa Nacional.
El 18 de mayo de 1974 se celebra, con la asistencia de 100 delegados, la última asamblea del PDLP en El Ciruelar. Se toma como puntos fundamentales seguir golpeando al Ejército Mexicano a través de la BCA-PDLP y hacer mayor propaganda del PDLP. Terminada la reunión, la BCA avanza por el camino de El Interior a Caña de Agua, donde acampa.
El 30 de mayo de 1974, a las 9:00 a.m., Rubén Figueroa y su comitiva hacen contacto con los milicianos de la BCA en el crucero de la carretera Acapulco Zihuatanejo, que conduce de San Jerónimo a El Ticuí. A las 7:00 p.m. llega Lucio con 12 de sus compañeros. Después de tres días de negociaciones, no se llega a ningún acuerdo, pues Lucio fija como condición de inicio la liberación de todos los presos. El diálogo se interrumpe cuando se le comunica a Figueroa y su comitiva la decisión de la BCA-PDLP de secuestrarlos. El 02 de junio de 1974 aparece el primer comunicado del PDLP dirigido a la opinión pública donde da a conocer el secuestro del senador. La BCA se traslada a su campamento ubicado en el cafetal de los hermanos Mata en el ejido Pitos, Pitales y Letrados. La familia de Figueroa al conocer el desenlace, de inmediato hizo contacto con el padre Carlos Bonilla a fin de solicitarle su intervención para la satisfactoria liberación de Figueroa. Se traslada a Guerrero y al percatarse que la Dirección Federal de Seguridad tiene en su poder al profesor Inocencio Castro solicita su libertad para que él pueda intervenir como mediador. Al principio el subdirector de la DFS, Miguel Nazar Haro, se niega a liberarlo, finalmente, presionado, cuando Bonilla se niega a servir de intermediario, acepta. Por parte de la BCA-PDLP a partir del 08 de junio de 1974 Pedro Angulo Barona, Gorgonio, y Manuel Serafín Gervasio, Javier, son comisionados para negociar con la familia de Figueroa su liberación e ir por el rescate. Abelardo Morales Gervasio, Rammel, sirve de contacto entre Bonilla y los guerrilleros. El Ejército Mexicano decide cerrar el cerco, detener los contactos de la BCA-PDLP que portan los comunicados y liberar a Rubén Figueroa a cualquier costo.
Mientras tanto, la BCA decide reducir al mínimo el número de sus miembros. De sus 92 integrantes, prescinden de 35. Los 57 combatientes son divididos en dos partidas, la primera de 36 es comandada por la dirección del PDLP y, la otra, de 21 se encargará de vigilar a los rehenes. Ambos grupos se ven obligados a continuos desplazamientos. Comienza la escasez de víveres. El gobierno federal no negocia. La BCA-PDLP se ve en la necesidad de quedarse únicamente con 40 hombres; 10 bajo la comandancia de Lucio y 30 donde va Figueroa y su comitiva, bajo las órdenes de Heriberto Valle.
La respuesta del ejército al secuestro de Figueroa fue brutal en contra de las comunidades campesinas, a las que considera como bases del movimiento guerrillero. Ante la impotencia de localizar a la BCA, los militares atacan a la población civil indefensa.
El 20 de junio de 1974, en la mañana en la casa de la señora Ramos Tapia, Rancho Tenexpa, municipio de Tecpan de Galeana, es secuestrado nuevamente el profesor Inocencio Castro Arteaga, por agentes de la Policía Judicial del Estado y soldados. Es desaparecido. Tres días después, el 23, llegan a México un grupo de 63 militares de la Escuela Superior de Guerra del Brasil, encabezado por Walter de Menezes Paz, Procurador Militar. Al siguiente día arriba otro contingente de militares brasileños se les une. Son expertos en tácticas contraguerrilleras. El 24 de junio el “Grupo Sangre”, organizado por la DFS, informa a su superioridad, a través del Capitán Luis de la Barreda Moreno, Director Federal de Seguridad, que en fechas recientes tanto en Acapulco como en otras poblaciones han venido apareciendo cuerpos sin vida de personas no identificadas. Los cadáveres presentan impactos de arma de fuego, señales de haber sido torturados y desfigurados en el rostro y otras partes del cuerpo, producidas por quemaduras. Al no ser identificados ni reclamados, los restos han sido enterrados en fosas comunes. Los cuerpos, según el Exp. DFS 100-10-16-4L 9, H 244-245, pertenecen a personas conectadas con Lucio Cabañas Barrientos y su gente, que han sido aprehendidos cuando bajan de la sierra para abastecerse de víveres y otros objetos necesarios para ellos, o sirven de correo entre los remontados y quienes se encuentran en la zona urbana. Las detenciones han sido realizadas por orden expresa del Comandante de la XXVII Zona Militar, con sede en Acapulco, General de División D.E.M. Salvador Rangel Medina. Entre la población civil se responsabiliza de las muertes al teniente Coronel de Infantería D.E.M. Francisco Quiroz Hermosillo, Comandante del 20º Batallón de la Policía Militar.
El 28, 29 y 30 de junio la Fuerza Aérea bombardea el cerro de la Mojileca, donde la BCA-PDLP había instalado uno de sus campamentos.
Del 01 al 05 de julio de 1974 el titular de la SEDENA, General Hermenegildo Cuenca Díaz visita la XXVII Zona Militar de Atoyac y la región de operaciones. Durante su estancia, los altos mandos el ejército estudian del documento “Análisis y evaluación de la situación actual, político militar, en relación con el secuestro del senador Rubén Figueroa, por la gavilla ‘guerrillera’ de Lucio Cabañas”. En el documento el ejército reconoce que se encontraba enfrentando a una guerrilla que cuenta con el apoyo del pueblo y que el ejército debía de actuar “empleando los conocimientos de todo el personal militar que ha salido al extranjero para recibir diversos cursos de adiestramiento que tienen relación con la contraguerrilla”. El ejército debía de reorganizarse en unidades flexibles que le permitan “adaptarse a las circunstancias de una auténtica guerrilla”. Se sugiere el control sobre la población civil del área crítica, el control de abastecimientos, principalmente víveres; una campaña permanente psicológica y la elaboración de un “Manual de Instrucciones”, que debe ser estudiado y aprendido como parte del adiestramiento para todas las operaciones críticas.
El ejército hace un censo de toda la población civil, la cual fue obligada a concentrarse en los poblados mayores, en los que las fuerzas militares tendieron un cerco para controlar los movimientos de la población. Terrenos, animales y cultivos fueron abandonados, las comunidades se volvieron pueblos fantasmas o cuarteles del ejército. A este tipo de desplazamiento forzado se le conoce con el nombre de “aldea vietnamita”. Tal fue el destino de por lo menos de los siguientes poblados: Barrio de Los Martínez y la Peineta, en el Ejido de San Francisco del Tibor; El Molote, La Junta de los Ríos, delante de la Remonta; Agua Zarca; Cerro Prieto de los Pinos; Las Pascuas y El Refugio (estos tres últimos concentrados en El Quemado); El Carrizo; La Cebada; El Barrio de Las Cuevas (concentrado a la Vainilla); El Escorpión; Salto Chiquito o El Saltito; El Posquelite, El Sombrero y El Suspiro; así como otros más grandes, como El Porvenir Limón (barrio de donde era originario Lucio); Tres Pasos del Río (utilizado como cuartel); y Corrales de Río Chiquito.
El 11 de julio de 1974 se reúnen los grupos de la BCA-PDLP. Analizan sus fallas, pues casi logra escaparse Figueroa. 11 milicianos renuncian a la BCA y regresan a sus zonas de origen. El 13 se produce un enfrentamiento entre el grupo que custodia al senador Figueroa y tropas del ejército, en el camino que lleva a San Juanito al Plan de los Metates. Muere un guerrillero. Ese mismo día, en La Gloria, tropas del ejército sorprenden a la BCA comandada por Lucio. Los cinco logran huir, aunque al día siguiente son capturados tres insurgentes por una patrulla de la XXXV Zona Militar, establecida en La Gloria. Son trasladados al Campo Militar No. 1. Ernesto Mesino Lezma, Raymundo Morales Gervasio y Margarito Vázquez Baltasar se encuentra desaparecidos. En los siguientes días se incrementan las detenciones. Tan solo del 16 al 18 de julio se producen 17 detenciones; varios se encuentran desaparecidos. Ya suman 119 casos comprobados.
El 13 de julio de 1974 la Fuerza Aérea bombardea las cercanías de Corrales de Río Chiquito. Muere un campesino. El 22 de julio el Secretario de la Defensa Nacional regresa nuevamente a la XXVII Zona Militar. En esos 17 días el ejército avanza sitiando a los pueblos de la región, se ha enfrentado a la BCA, se ha detenido a casi una veintena de personas ilegalmente, varias de las cuales son desaparecidas, auxiliándose de madrinas y guías forzadas a traicionar a su propia gente, utilizando medios brutales de tortura. La mayoría de los detenidos es trasladada al Campo Militar No. 1. A partir de esa segunda visita, las detenciones irán en aumento. El Secretario de la Defensa, con aprobación del Presidente Luis Echeverría Álvarez, ordenaba detener e interrogar a los sospechosos, así como informarle de sus resultados.
Del 26 al 28 de julio de 1974 se reúne el conjunto de la BCA-PDLP. Se da a conocer el tercer comunicado para la liberación de Figueroa. Ante la negativa del gobierno federal a negociar, los guerrilleros solicitan 50 millones de pesos por la libertad de Figueroa, para ser entregados el 02 de agosto de 1974. El 27 de julio en el campamento de La Delfa, se incorpora a la guerrilla Marcelo Serafín Juárez, Arturo. Con 15 años, permanecerá al lado de Lucio hasta su muerte y será capturado vivo por el ejército, para ser posteriormente desparecido. La BCA decide dividirse en dos columnas independientes. La de mayor número de combatientes, 42, debía marchar al oriente con los secuestrados y encargarse de llevar a cabo en el menor tiempo posible las negociaciones con la familia de Figueroa. La otra, la menor, al mando de Lucio, equipada con las mejores armas y mayor cantidad de parque, debía dirigirse a la sierra de Tecpan con el objetivo de atacar a las fuerzas militares, distrayendo así su atención de la columna principal. El 29 de julio se separaron definitivamente las dos columnas, nunca volverán a reunirse.
El pequeño grupo de Lucio se va al Cacao, cerca de la Poza de Atoyac y Tecpan, para organizar emboscadas a convoyes militares. Tenía la intención de llegar a la sierra de San Luis, hasta llegar a los límites del estado de Michoacán. El 14 de agosto de 1974 once milicianos de la columna mayor desertan. Quedan 31 insurgentes.
El 05 de agosto de 1974, iniciando con una herencia de 144 desaparecidos, comienza el nuevo Plan de Operaciones contra la BCA-PDLP. El General Salvador Rangel Medina es relevado de la comandancia de la XXVII Zona Militar. En su lugar es nombrado el General Eliseo Jiménez Ruiz, quien fungía hasta ese entonces como Comandante de la XXXV Zona Militar con sede en Chilpancingo. De acuerdo al Plan de Operaciones, se organizan seis agrupamientos con sus respectivos mandos y áreas de responsabilidad. Se les encomienda como parte de su misión el control de víveres y personas sobre las rutas que conducen a la sierra y procedentes de ella. Los puestos de control militar deben de impedir el paso de víveres, armamento y municiones que pudieran ser destinados a la BCA-PDLP. Además, se les encomienda la identificación y captura de integrantes de la guerrilla y sus contactos. El Plan se lleva en forma paralela a las operaciones de rastrilleo constante de la zona para ubicar y liberar al senador Figueroa.
El 08 de agosto de 1974 la columna comandada por Lucio se enfrenta contra 150 soldados del 27º Batallón de Infantería, en un lugar denominado “Monte Alegre”, entre Plan de los Molinos y ranchería La Cebada. Mueren once soldados y otros seis son heridos. Los rebeldes tienen un herido accidental, por bala en el empeine del pie. Al no poder caminar es trasladado a Corrales de Río Chiquito al cuidado del comisario ejidal. Sin embargo, días después Miguel Ángel de la Cruz Martínez es detenido por soldados. Informa de la existencia de tres grupos de la BCA-PDLP: el que comanda Lucio, el que escolta al senador y su comitiva y los del Grupo “18 de Mayo”.
Mientras tanto, la columna de la BCA que conduce al senador intentando acelerar la liberación de Figueroa, envía como correo a Abelardo Morales Gervasio, Rammel, quien al bajar de la sierra es capturado el 07 de agosto y trasladado al Campo Militar Nº 1, donde es brutalmente torturado. El 09 de agosto el Pbro. Carlos Bonilla, mediante la gestión de Fernando Gutiérrez Barrios y la anuencia de Francisco Quiroz Hermosillo, al Campo Militar Nº 1 a visitar a Abelardo. Rammel redacta una carta para Lucio con las condiciones para liberar a Figueroa y en intercambio sería soltado él y dejarían en libertad al profesor Inocencio Castro. La carta es enviada a Lucio a través de Félix Bautista y Juan, quienes son conducidos a la sierra el 11 de agosto por Bonilla, entrando por Arteaga. Abelardo e Inocencio jamás fueron puestos en libertad. Se encuentran desaparecidos.
El 12 de agosto de 1974 Rubén Figueroa Alcocer y el ex gobernador campechano José Ortiz Ávila entregan los primeros 25 millones de pesos del rescate al Pbro. Carlos Bonilla. Al día siguiente se traslada a la sierra a entregar el rescate. El dinero es entregado sin incidentes. Días después, los otros 25 millones de pesos le fueron entregados al obispo Sergio Méndez Arceo en el Seminario Conciliar de México. Esta última suma le fue devuelta a la familia Figueroa el 09 de septiembre de 1974, un día después de la liberación, por parte del ejército, del senador. De los primeros 25 millones, Manuel Serafín Gervasio, Javier, detenido desaparecido el 05 de septiembre de 1974 por elementos del Ejército Mexicano, junto con su primo en la colonia 20 de Noviembre de Acapulco, tenía 15 millones, de los cuales, después de ser torturado, devuelve 14 millones y medio de pesos. Los 300 mil pesos que Manuel había entregado a los familiares de Lucio, son recuperados por el ejército cuando elementos de tropa detiene en Tixtla, Guerrero, el 25 de octubre de 1974 a doña Rafaela Gervasio Barrientos, madre de Lucio, junto con su hija Bartola, Conrado y Juna Serafin Gervasio, el esposo de Bartola, Cleofas Barrientos y sus tres hijos de 5, 4 y dos años, así como a Isabel Ayala Nava, última esposa de Lucio, y su hija de un mes de nacida Micaela Cabañas Ayala. Todos son trasladados al Campo Militar Nº 1, donde permanecerán durante tres años sin ser procesados. Se desconoce el destino de los 200,000 pesos entregados a diversos campesinos que fueron detenidos por soldados tiempo después. De los 10 millones encomendados a Félix Bautista, el ejército recupera el medio millón que le fue entregado a un profesor de la Preparatoria 9 de Acapulco. Lo demás fue entregado al PCM quien lo dispuso para comprar un edificio. Años más tarde la BCA-PDLP se ve en la necesidad, para recuperar su dinero, de secuestrar al candidato presidencial Arnoldo Martínez Verdugo.
El 14 de agosto de 1974 desertan del campamento de la BCA-PDLP más de 30 milicianos. El 17 de agosto la Fuerza Aérea bombardea el paraje Los Cajones, entre El Camarón y Los Valles. Después, brigadas de paracaidistas del Estado Mayor caen en la zona para desplegarse en el terreno. Se detiene a tres campesinos los cuales son desaparecidos. Ese mismo día toda la comunidad de Corrales de Río Chiquito abandona su población. Dejan todo. La mayoría se dirige a San Juan de Las Flores, El Ticuí, El Interior y El Pará. La población es ocupada por tropas del ejército, al mando del Mayor Escobedo. Saquean todo; lo que no pueden llevarse lo queman. La gente de Corrales de Río Chiquito es perseguida en todos los pueblos a donde emigra. Muchos son desaparecidos. Son obligados a regresar en enero de 1975, bajo riguroso control militar.
El ejército impide a las comunidades el abasto de alimentos y de artículos de primera necesidad. El hambre cunde en la sierra. Para desplazarse los lugareños necesitan de salvoconductos expedidos por el ejército. La entrega de despensas que repartían los soldados servía para detectar dónde se encontraba la gente y para realizar detenciones. Los jefes de familia que no iban personalmente por sus despensas inmediatamente eran incluidos en una lista y se les consideraba participantes en la BCA-PDLP.
El 19 de agosto de 1974, acumulando 166 casos registrados de personas desaparecidas, el ejército inicia la Orden de Operaciones Nº Seis, donde se encomienda a la Fuerza de tarea Zorba y a los puestos de revisión 1 al 5, identificación y captura de integrantes de la guerrilla y sus contactos; seguir manteniendo los obstáculos para la libre circulación de víveres que puedan ser destinados al “enemigo”. Tres días después lanza el Plan de Operaciones Nº Siete. Los militares tratan con extrema crueldad a los pobladores de Caña de Agua, Río Chiquito, Mezcalito, el Coco y otros por el rumbo del Porvenir al Paraíso, ampliando las “aldeas vietnamitas”.
El 21 de agosto una columna de la BCA-PDLP sostiene un encuentro contra el Grupo Escobedo, Grupo Iñigo y Grupo Llanos del 48º Batallón de Infantería; son capturados dos combatientes. Ese mismo día, por la noche, a la altura de La Huerta de Los López, la BCA-PDLP comandada por Lucio embosca una columna de 100 soldados que se dirigían de El Ticuí a Caña de Agua. Los soldados tienen 29 bajas, 14 muertos y 15 heridos. Días después, el 25 de agosto nuevamente se enfrentan insurgentes y tropas federales. Muere un rebelde y son secuestrados ocho personas. En los siguientes días, el ejército se dedica a recapturar a toda la gente a la que había acusado un año atrás de participar en emboscadas al lado de la BCA-PDLP, pero que el Juez había liberado por falta de pruebas. Ya no las entregará a ninguna autoridad competente. Algunos serán desaparecidos y otros estarán largo tiempo recluidos en los campos militares, ahora convertidos en campos de concentración. Para el 06 de septiembre se establecen puestos de revisión en Cayaco, el Control “Jupiter” establece emboscadas para evitar que los guerrilleros abandonen la zona de operaciones y se traslada varios desaparecidos a diversos cuarteles. [LP 648848] Los casos documentados de personas desaparecidas se incrementan a 208 casos.
El 07 de septiembre de 1974, la comandancia de la BCA-PDLP comete un error fatal. En los justos momentos en que se encuentran arreglando las condiciones para soltar al senador y sus compañeros, deciden enviar a José a Acapulco para acelerar la entrega de Figueroa. Contraviniendo toda norma de seguridad, consistente en que cuando alguien salía del campamento éste tenía que cambiarse de lugar. Los guerrilleros no se mueven. José, de tan solo 15 años de edad, miembro de la escolta de Rubén Figueroa, al bajar de la sierra es capturado. Sometido a intensas torturas indica el lugar donde se encentra el campamento guerrillero, en El Molino, moviéndose rumbo a Las Pascuas, cerca de Huicón, destino a Zacualpan. El ejército mantendrá a José como madrina en los retenes de El Tejabán y Zacualpan, y más tarde como guía por la sierra de El Quemado, hasta Las Pascuas. Muchos de sus anteriores compañeros serán capturados para, la mayor parte de las veces, desaparecer.
El 08 de septiembre de 1974 inicia la Operación Atoyac, bajo la comandancia del Teniente Coronel Juan López Ortiz de la XXVII Zona Militar. El destacamento militar estaba compuesto por 60 hombres de las patrullas “Martín” y “Vicente”, del 27º Batallón de Infantería. La columna de la BCA que custodia al senador se encuentra en Las pascuas, al oriente de El Quemado; lugar donde iban a soltar a Figueroa. Las 48 personas, 11 de ellas mujeres, son cercados por elementos del ejército mexicano. Abren fuego contra los insurgentes. Al final el ejército rescata a Figueroa y sus compañeros. Pierden la vida Sixto Serafín Castro, Sebas, brazo principal de la BCA-PDLP. Febronio Díaz Figueroa y el tío de Lucio, Luis, resultan heridos por el fuego de los soldados. Al ser trasladados a un hospital, fallece Luis. Los demás insurgentes logran escapar. Tres días después, el 11, la columna de la BCA es sorprendida y emboscada por tropas del ejército. Mueren 18 combatientes y una docena son detenidos y usados como guías las próximas semanas. Los guerrilleros detenidos sirvieron para ubicar los restos de la columna, desbrozar el campo para que puedan aterrizar los helicópteros y muy probablemente, al no existir constancia de lo contrario, fueron ejecutados extrajudicialmente cuando dejaron de ser útiles. Sus identidades no aparecen en los archivos entregados por la Secretaría de la Defensa Nacional al Archivo General de la Nación. La primera derrota militar de la BCA-PDLP marca el inicio de su derrota estratégica. Sólo quedan 11 combatientes de los 42 integrantes originales de la columna.
Al día siguiente de la liberación de Figueroa, son detenidos diversos trabajadores de la Revista ¿Por Qué?, por el delito de publicar en números anteriores los comunicados del PDLP. Permanecen desaparecidos, internados en el Campo Militar Nº 1, del 09 al 21 de septiembre de 1974.
Mientras tanto, la columna de Lucio desde el 29 de agosto recorre de la sierra de Atoyac a la sierra de Tecpan. A principios de septiembre, comisionan a Ricardo y Leoncio para conseguir dinero, botas y vituallas. Leoncio es detenido por el ejército en Caña de Agua. De 14 elementos originales, llegan solo 11 al pueblo de El Zapote, donde acampan una semana. Después, se dirigen a Cayuca. El 08 de septiembre en los momentos que se encuentran realizando una asamblea con los pobladores de Los Toronjos y La Cayuca, se enteran de la liberación de Figueroa y la versión oficial de la baja, entre muertos y heridos, de 35 de sus compañeros. Días después se les llega a avisar que el único muerto en la operación fue Sixto Serafín Castro.
Lucio, ante las noticias, decide cambiar de planes y restablecer contacto con la columna que custodiaba a Figueroa. Avanzan rumbo Achotla y Las Palmas. En el campamento de San Andrés, en Achotla, los alcanza Álvaro, quien, junto con Franti, Chelo (Crispín Hernández), Rubén y Silvino, se había trasladado a la Sierra de San Luis donde operaba la Brigada 18 de Mayo del PDLP (era el nombre con que se conocía a la BCA en esa zona). En ese mismo lugar, llega Ricardo a comunicarles la detención de Leoncio. Por su parte, el ejército sigue desapareciendo y trasladando gente a sus diversas instalaciones militares. El 13 de septiembre elementos de la Policía Judicial Federal Militar secuestran a Manuel Serafín Gervasio, medio hermano menor de Lucio, en la colonia 20 de Noviembre de Acapulco. Lo trasladan a la Base Aérea de Pie de la Cuesta, donde fue sometido a tormento. Fruto de la información que obtienen, el ejército recupera una petaca con $14, 500,000.00, parte del rescate entregado por la familia de Figueroa, enterrada a 31 kilómetros de Acapulco, rumbo a la Ciudad de México. Manuel se encuentra desaparecido. [Radiograma 10220 del 74/ 09/ 13, SDN 99/ 295/ 33 y SDN 99/ 294/ 357, de E. Jiménez al Srio. DN HCD] [Tarjeta informativa del 74/ 09/ 14 de la Subjefatura Ofl. De Perm. Para atención Superioridad SDN 99/ 295/ 37 y Telegrama 50025 de A. Sánchez al Cmte. 27ª ZM EJR del 74/ 09/ 17, SDN 99/ 295/ 39 y 355] [Exp. DFS 80-85-94, L 1, H 297] Ya suman 220 los casos documentados de personas desaparecidas.
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En la tarde el 20 de septiembre de 1974, la BCA-PDLP comandada por Lucio se enfrenta, por quinta ocasión, contra tropas del ejército, en la carretera de Cacalutla a la sierra, entre los barrios de Ixta y Las Trincheras. Mueren nueve soldados y quedan siete heridos. Los guerrilleros pierden la historia gráfica de la guerrilla, la cual queda hasta la fecha en poder del Ejército Mexicano.
Para septiembre, ubicando los mandos del Ejército Mexicano la disgregación de la columna principal de la BCA y la posible ruta seguida por las fuerzas reducidas comandadas por Lucio perfeccionan un nuevo plan que comienzan a impulsar a fines de septiembre. Las madrinas (ex guerrilleros “quebrados” u obligados a colaborar con el ejército) son usadas para desarticular las redes de apoyo que la BCA-PDLP tiene en lo más profundo de la sierra, reforzado con el “peinado” que grupos especializados del ejército comienzan a realizar en los lugares probables de la sierra, donde pudieran guarnecerse los insurgentes.
Los 14 integrantes de la BCA-PDLP acampan en Los Toronjos el 10 de octubre. Por un error, son detectados por una columna volante. Al otro día, amanecen cercados. Los militares abren fuego con balas y granadas. Los guerrilleros intentan romper el cerco. Se dividen en tres grupos. Dejan todas sus mochilas, las grabaciones realizadas a Figueroa, la ropa, las hamacas; todo su equipo cae en poder del Ejército Mexicano. Los soldados tuvieron 31 bajas, 16 muertos y 15 heridos. Por los rebeldes, muere Pedro Mesino Benítez, Rutilo; Margarito Castillo Iturio, Martín, es herido (será detenido desaparecido el 17 de noviembre de 1976 en el Estado de México); y es capturado Esteban Abarca Benítez, Guillermo, uno de los dos guías de la BCA; hasta la fecha se encuentra desaparecido. Tras romper el cerco, cada grupo escapa por donde puede. Ya no vuelven a reagruparse. El ejército se adueña de la lista de los 41 campamentos empleados por la BCA-PDLP desde el inicio de sus operaciones. Para el 10 de octubre de 1974, la lista de desaparecidos documentados alcanza los 271 casos.
César, Edi-Carlos y Eusebio huyen juntos. Más adelante son alcanzados, y se les unen, Juan, Martín y Ricardo. Los seis llegan a La Caña el 12 de octubre. Después se trasladan a Zintalapa, donde llegan el 18. El 21 se encuentran en La Finca; acampan en El Interior el 22. En ese lugar, se les unen el 13 de noviembre Ernesto, José Juan (Felipe Ramos Cabañas), Acasio y Gabriel, de la Brigada 18 de Mayo de la BCA-PDLP. Algunos guerrilleros que habían sobrevivido al rescate de Figueroa se trasladaron a la sierra de San Luis donde establecieron contacto con la Brigada 18 de Mayo; se suman a los restantes sobrevivientes en el campamento de El Interior. En ese lugar se encuentran cuando reciben la noticia de la muerte en combate de su comandante.
Mientras tanto, Lucio rompe el cerco. Más de doce días le tarda llegar Atoyac. Va herido de los pies, pues tiene que caminar sin huaraches; se le entierra un espinal. Se cae en un barrancón; enfermo, con calentura por la infección de la planta de los pies. En Los Corrales recibe ayuda. Le dan una carabina R-15. Lo medio curan. Le acompañan sólo tres compañeros. Esta confiado, a pesar de las adversidades, en poder reestructurar a la BCA y al PDLP en 1975. Cree que el PDLP conserva los 25 millones del rescate de Figueroa. Planea el crecimiento de las fuerzas guerrilleras, la compra de armas más poderosas, el mejoramiento de las radio-comunicaciones entre sus milicianos; la publicación de un periódico, la instalación de una radiodifusora propia; establecer contacto con grupos revolucionarios de otros países; visitar los estados; de extender la organización del PDLP a todo el país. Una traición puso fin a los sueños de Cabañas.
Se producen diversos enfrentamientos entre el ejército y los grupos dispersos de la BCA-PDLP. El 07 de noviembre una patrulla de la 27 Zona Militar detecta y ataca un campamento de sobrevivientes de la BCA en la ranchería El Cucuyachi. Esteban, Martha y Silvano, comandados por Ramón (Salomón Ríos García) huyen dejando armamento. Trataban de hacer contacto con Gregorio Fajardo de los Santos, Kaliman. Formaban parte de los que custodiaban a Figueroa. El 14 de noviembre en otro enfrentamiento producido en la ranchería Rincón de Las Parotas, muere en combate Aureliano Martínez Cabañas y son detenidos Sabas, Miguel y Margarito. El 30 de noviembre es emboscado otro grupo de la BCA. Mueren en combate Daniel Sánchez Juárez, Ricardo; Crispín Hernández, Chelo; y Franti. Se estaban bañando cuando los sorprende el ejército. Arturo logra escapar. A marchas forzadas se reúne con Lucio en el Otatal. Lucio va acompañado por tres guerrilleros.
El 01 de diciembre de 1974, bajo la guía de José Isabel Ramos, Chavelo, campesino cafetalero del ejido de Santa Lucia, Tecpan, el pequeño grupo de cuatro guerrilleros, comandados por Lucio, llega a la región de El Otatal. Con el pretexto de ir a tratar un asunto relativo a sus créditos a las oficinas del INMECAFE, se separa temprano de ese mismo día del grupo. Lucio le entrega $2,000.00. Baja para delatarlos al ejército. En el Guayabillo le da mitad de esa suma a su primo Gilberto Ramos, que era comisario municipal; le indica el lugar donde se encuentra Lucio y sus compañeros, encargándole que hable con el oficial en turno del ejército para concertar una cita con él en la tarde de ese mismo día. A las 10 de la noche en la casa de Gilberto, José se reúne con un general, un mayor y un capitán en ropas de civil. Planificaron la emboscada.
A las 7 a.m. del 2 de diciembre de 1974 se levanta el delator. Con su sobrino y los demás que lo acompañan desde que los encontró en el camino de El Guayabillo a El Otatal, le lleva a Lucio y sus compañeros comida. La última comida de Lucio es una calabaza hervida. Sin percatarse son rodeados por los Grupos “Avispa” y “Vallecitos”, Patrullas 3º uno y dos, “Isaías” una, Sección Barraza y Coral, así como la Sección Ocho, al mando del Comandante del 19º Batallón de Infantería. Cerca de 200 hombres. Al retirarse del campamento José Isabel, los soldados abren fuego. Durante una hora los cuatro guerrilleros resistieron. Al final Lucio Cabañas Barrientos, Lino Rosas Pérez, René, mueren en combate. Esteban Mesino, Arturo, capturado con vida, es ejecutado extrajudicialmente. Al ser inhumano, pues su cadáver y el de Lino son enterrados por los soldados a flor de tierra, los pobladores lo encuentran con las manos atadas a la espalda con una agujeta. Existe la versión que sostiene que Lucio para evitar caer con vida y dañar más al PDLP con la información que pudieran extraerle a través de la tortura, decide suicidarse. Es capturado con vida el joven Marcelo Serafín Juárez, Roberto; hasta la fecha se encuentra desaparecido. El ejército tiene dos soldados muertos y cinco heridos. Queda en manos del ejército un rifle AR-15 (el cual portaba Lucio), un AR-18, una carabina M-1 y 4 carabinas M-2; un rifle Winchester calibre 30-06, dos rifles calibre 22 y dos escopetas. Además de documentos, literatura y efectos personales de Lucio Cabañas Barrientos.
El 03 de diciembre de 1974, en la madrugada, con suma discreción, pues el ejército no quería que se repitiera lo mismo que sucedió en el entierro de Genaro Vázquez Rojas, donde miles de campesinos se volcaron para despedir los restos de su dirigente, es enterrado el cuerpo del profesor Lucio Cabañas Barrientos en el cementerio de Atoyac de Álvarez, en una tumba sin identificación. Tiempo después se construye sobre sus restos una tumba de cemento para recibir a un individuo llamado Raúl Gallardo Benítez. En 1999 sus restos son exhumados. Se les aplica una prueba de ADN. Se comprueba su autenticidad. Actualmente sus restos reposan al pie del monumento que el pueblo le construyó en su memoria, en el Centro de Atoyac. Hasta el 23 de diciembre de 1974 la lucha contrainsurgente empleada contra la BCA y el PDLP deja un saldo documentado de 290 personas desaparecidas en el estado de Guerrero. En los sucesivos meses el ejército y los cuerpos policiales desatarán una represión que dejará, entre otros, 245 personas más desaparecidas. Hasta 1982, solamente registrados en el estado de Guerrero, aparecen 535 casos de detenidos desaparecidos, a los que se suman los acontecidos fuera del estado (7 casos en Hidalgo, 11 en el Distrito Federal, 9 en el Estado de México, 3 en Puebla, 1 en Oaxaca y 1 en Yucatán), pero realizados en personas relacionadas con el PDLP y demás organizaciones político militares de origen guerrerense, incluyendo la ex novia del profesor Lucio Cabañas Barrientos, maestra Elsa Velazco Cahuitz, detenida desaparecida por elementos del Ejército Mexicano en Yucatán, probablemente en 1974. En total por lo menos hablamos de 567 desaparecidos.
"CORRIDO DE LUCIO CABAÑAS"
cantado por Banda Bassotti
Canción Corrido a Lucio Caballas de José de Molina
Voy a cantar un corrido,
que se oiga en el mundo entero,
para que sepa la gente,
lo que pasa allá en Guerrero.

Que hay campesinos armados,
defendiendo la montaña,
comandados por un hombre,
de nombre Lucio Cabañas.

No son ni desesperados,
ni les falta la razón,
son hombres que han decidido,
hacer la revolución.

Pero las hienas del centro,
llenas de pan y dinero,
mandaron a sus chacales,
atrás de los guerrilleros.

Las ordenes son precisas,
son consignas de un villano
asesinar a Cabañas,
y a todos sus milicianos.

Los soldaditos están,
dispuestos a aniquilarlos,
la verdad es que andan buscando,
rogando a Dios de no encontrarlo.

Llevan tanques y cañones,
de matar tienen permiso,
pero a esa gente le falta,
lo que le falta al carrizo.

Cuidado tigre Cabañas,
te andan rastreando los perros,
pero cuando un perro pudo,
con un tigre de los cerros.

Dicen que es que es un fantasma,
y dicen que lo mataron,
con el petate del muerto,
piensan que nos asustaron.

Villa y Zapata saludan,
desde el cielo tu forjía,
Jaramillo te bendice,
al mirar tu valentía.

Y es que izaste la bandera,
por los que dieron la vida,
defendiendo los derechos,
por nuestra nación querida.

Se les hizo ojo de hormiga,
se perdió en los matorrales,
en la punta de la sierra,
se sentó a los federales.
"La guerrilla y la esperanza: Lucio Cabañas"
Publicado el 5 de marzo de 2013
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Lucio Cabañas, maestro rural guerrerense asesinado por el ejército en 1974, encabezó uno de los movimientos guerrilleros más importantes en México durante los años sesenta y setenta. Su recuerdo y la memoria de la lucha campesina en la sierra de Guerrero que tantos muertos y desaparecidos ha dejado a su paso, permanecen vivos aún y representan un símbolo libertario de compromiso por los pobres. Los testimonios de ex-guerrilleros y compañeros de armas, de simpatizantes, de familiares y sobrevivientes, de historiadores y sociólogos, no sólo reconstruyen la historia de Cabañas, sino que contribuyen a la reflexión sobre las causas y la recurrencia de los movimientos armados en la lucha social que han caracterizado al México convulso del último siglo.