domingo, 14 de agosto de 2016

COLECTIVO AZCAPOTZALCO DE LA SEXTA: 21 AÑOS DE TRABAJO HORMIGA

La Voz del Anáhuac
Colectivo Azcapotzalco,
adherente a la 6ª Declaración de la Selva Lacandona
Agosto de 2016
Somos un colectivo formado por mujeres y hombres, estudiantes y trabajadores que a través de los años le hemos dado vida a este colectivo, nos hemos sumado por circunstancias y en tiempos diferentes, en espacios diversos y no siempre con las mismas tareas; algun@s de nosotr@s nos sumamos por una pequeña demanda, pero con el tiempo nos hemos dado cuenta de que much@s tienen la misma demanda que nosotr@s, que también hay otras demandas de gente que son como nosotr@s y entonces nos damos cuenta de que no estamos sol@s aunque sí un poco dispers@s,  entonces vemos que hay que juntarnos y hacer nuestra la demanda del otr@. Y entonces nos damos cuenta de que ya no sólo luchamos por recuperar el empleo sino que también estamos luchando porque no cierren el hospital, porque liberen a los presos políticos del país, porque mejoren los salarios, porque no se privatice la educación, porque …
Entonces nos damos cuenta de que el mundo es más grande y más antiguo. L@s que estamos en este colectivo sabemos que estamos situad@s en una lucha permanente, la lucha de clases, los de arriba y los de abajo. Nosotr@s, l@s de este colectivo, con el tiempo y no sin errores, nos reconocemos entre l@s de abajo, entre quienes tratan de defender lo que aún queda y, no sin razón, también somos de l@s que queremos que todo cambie. Sabemos que el camino de la lucha se remonta varios siglos atrás y se proyecta muchos años adelante, sin embargo nos alienta saber que ese camino no lo recorreremos sol@s, porque en otras partes también hay quienes se están organizando, como nosotros, en grupos, organizaciones, colectivos o de manera individual, formando parte de este proyecto que se llama Sexta Declaración de la Selva Lacandona.
¿Por qué somos zapatistas?
Si bien es cierto que el Colectivo nace una segunda semana de enero de 1996,  a partir de una propuesta zapatista, a saber, la Cuarta Declaración de la Selva Lacandona, a lo largo de estos años vemos que es el zapatismo la propuesta política revolucionaria más radical, por lo menos en este continente. En 1996 nos sumamos al FZLN, en 2005 a la Otra Campaña, en 2012 a la Sexta.
       Heredero de la vieja izquierda comunista (recordemos a las FLN), el EZLN constituyó un parteaguas histórico en la concepción teórica y práctica de los movimiento sociales; la irrupción armada de un grupo de indígenas vino a echar por la borda la teoría del fin de la historia, los comentarios de que ya no era época de revoluciones y cuestionó, no sólo al neoliberalismo sino al sistema de producción y reproducción capitalista que ya se había autoproclamado ganador después de la caída del socialismo ruso.
El zapatismo y su proyecto autonómico representan una propuesta política que amplía al sujeto revolucionario, no se refiere sólo al proletariado: sino a indígenas, campesinos, obreros, desempleados, estudiantes, mujeres, ecologistas, profesores, artesanos, profesionistas, comerciantes, artistas populares, bisexuales, transexuales, transgénero, trabajadoras sexuales, etc. Constituyendo así un punto de convergencia entre tod@s l@s que luchan contra alguna forma de dominación en cualquiera de sus ámbitos.
Representa también el zapatismo, debido a la heterogeneidad de sus convocados, un ejercicio de síntesis de prácticas rebeldes que han convergido en este país: la resistencia indígena, las luchas contra los megaproyectos –minería a cielo abierto, presas, parques eólicos-, contra el despojo, contra la destrucción de la naturaleza, en suma: por la vida, contra la muerte. Y de los pensamientos revolucionarios: el anarquismo, el sindicalismo, el socialismo, el comunismo, con todas sus variantes, incluyendo las religiosas, en las cuales basa su riqueza de posibilidades, aunque al mismo tiempo, representa sus puntos de flaqueza.
Como práctica revolucionaria el zapatismo ha cambiado la realidad de aquí y ahora, a partir de la construcción de municipios autónomos, no esperando a que todo cambie a partir de un momento revolucionario, que sin descartarlo, “lo camina” antes que esperarlo.
Hacer en el momento lo que se dice es lo que a muchxs de nosotrxs jóvenes nos enamoró de este movimiento, con el cual crecimos y nos educamos políticamente; con el cual identificamos nuestra rebeldía innata y por el cual un dirigente, un comité central, un buró político nos parecen tan anacrónicos como inservibles.
Para lxs compañerxs que tuvieron militancias anteriores a la zapatista, lo hemos platicado, verse reflejados en el espejo zapatista no fue difícil, porque más allá de cualquier dogmatismo ideológico, antes que levantar cualquier bandera había levantado la causa de los despojados, explotados, reprimidos y despreciados, y estos no sólo habrían de ser obreros.
Y confluyeron en la convocatoria zapatista, la experiencia de algunxs, la inexperiencia de otrxs, la falta de obediencia de todxs y el amor por este mundo. Abrazamos la causa zapatista porque es la causa de la libertad, de la igualdad, de la justicia, de la vida.
Como colectivo practicamos, a manera de principios:
Autogestión, como la creación de condiciones materiales, libertad en todos sus aspectos, lo que implica reducir los márgenes de autoridad que algún externo pueda ejercer sobre el colectivo, o alguno de los miembros al interior de éste.
Solidaridad, como el concurso de cada uno al bien de todos y de todos al bien de cada uno. Por lo tanto acompañamos las luchas de abajo que son independientes del poder en sus tres niveles y de todos los partidos políticos, sin pretender dirigir, aportando lo que podemos.
Respeto, no imponer ni dejarse imponer, al interior como al exterior; privilegiar siempre el libre acuerdo.
Actividades
Acompañamos las luchas de abajo que son independientes del poder en sus tres niveles y de todos los partidos políticos. Repudiamos la utilización clientelar y electorera que los partidos políticos pretenden imponer a los movimientos sociales, montándose oportunistamente en ellos. La intromisión de los partidos en las luchas sociales trae siempre consecuencias nefastas.
Nuestro colectivo tiene el anhelo de despertar conciencia política en la gente para que se reconozca abajo y a la izquierda, para que tenga una visión general de los problemas causados por la globalización y no se queden lamentándose por su problema individual como la pérdida del empleo o la precariedad de su situación económica.
Desafortunadamente, el impacto no es tan grande como quisiéramos  Las tareas cotidianas nos absorben de tal manera que queda poco tiempo para innovar e intentar nuevas estrategias de lucha y de difusión de nuestra información. Poco tiempo también para nuestra auto-formación política, el estudio tan necesario para fortalecer nuestro propio conocimiento teórico.
Nuestros aliados, otros colectivos, aparentemente se encuentran en la misma situación. Los encontramos desbordados. Siempre respondiendo a las urgencias y con poco tiempo para acercamientos o trabajos en equipo.
Esta problemática es real, y aunque no nos desanima porque sabemos que nuestra lucha es permanente, si quisiéramos tener alternativas para mejorar nuestro impacto y poder observar un cambio más tangible en nuestra sociedad al menos en nuestro pequeño entorno en donde nos movemos.
Publicamos La Voz del Anáhuac desde agosto de 1995 como parte de los diversos esfuerzos por crear medios libres, alternativos, críticos. Con la idea de potenciar la difusión de la palabra de abajo. Igualmente, desde 2010 estamos presentes en las redes sociales: blog, facebook y twitter.
Este boletín informativo se sostiene de la cooperación económica solidaria de quienes lo reciben de manos de lxs integrantes de este espacio; la distribución pasa por facultades, CCHs, preparatorias, marchas, tokines, cafés, eventos culturales, etc.
Realizamos actividades públicas sin pedir permiso a nadie, que consisten en jornadas culturales de contenido político en algunos parques de Azcapotzalco, donde participan artistas solidarios (teatro, música, danza, poesía, etc.). Esto no sólo con la finalidad de informar sobre asuntos relacionados con la comunidad o cuestiones nacionales o internacionales, creamos un espacio de encuentro y discusión con la gente de abajo, a la par que utilizamos los espacios públicos que pretenden hacerse para uso exclusivo del GDF o de empresarios.
Algunas otras actividades que realizamos son: asesoría jurídica, serigrafía y apoyo técnico dentro de comunidades que se ven afectadas por megaproyectos mineros o de otra índole.
También como parte de las actividades primordiales de este espacio tenemos un taller de formación y discusión política que nos ha servido para conocer la historia, discutir posturas ideológicas, analizar momentos específicos de la realidad y tratar de visualizar un futuro mejor que el que ahora vivimos. Nuestro método de aprendizaje es caminar, preguntar, mirar, escuchar, leer, discutir, experimentar, rectificar. Nuestra escuela es la vida, no el aula ni la cátedra.

Este mes de este año, este colectivo cumple ya 21 años de existir, de caminar, de ser abajo y a la izquierda, hermano, compañero, amigo, camarada de todas y todos los que luchan de manera sincera contra el sistema de explotación, despojo, represión y desprecio que nos ha impuesto el Estado capitalista. No nos rendimos, no nos vendemos, no nos cansamos. Seguiremos este difícil camino superando dificultades, resistiendo el hostigamiento de quienes pretenden callarnos. Agradecemos la solidaridad de todas y todos.
Colectivo Azcapotzalco adherente a la 6ª Declaración de la Selva Lacandona.
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